El dato histórico de Mbappé: 20 goles en 20 partidos para meter a Francia en semifinales

Por tercera vez consecutiva, la selección de Francia ha sellado su clasificación para las semifinales de la Copa del Mundo. En esta ocasión, el éxito llegó a costa de una potente selección de Marruecos que prometía presentar mucha más batalla al combinado dirigido por Didier Deschamps. Sin embargo, sobre el césped de Boston, los Leones del Atlas sucumbieron casi sin opciones ante el imponente poderío de un rival formidable en ataque que contó, como ya es costumbre, con una participación crucial de su capitán.

Kylian Mbappé vivió una montaña rusa de emociones durante el encuentro. El crack madridista falló un penalti en la primera mitad, pero, emulando a las grandes leyendas del fútbol, supo levantarse de inmediato para guiar a los suyos hacia el definitivo triunfo por 2-0. Lo del astro francés ya roza lo histórico: acumula 20 goles en 20 partidos disputados en la historia de los Mundiales, firmando ante Marruecos su octava diana en esta cita de 2026.

El camino hacia la victoria se abrió con una genialidad del capitán, quien trazó una diagonal desde la banda izquierda para sacar un disparo letal que Yassine Bounou no pudo detener a pesar de su estirada. Con el 1-0 en el marcador, se cimentó el absoluto dominio de Les Bleus frente a un combinado marroquí que esta vez no rugió con la fuerza que muchos esperaban. Tras el tanto de Mbappé, Francia demostró estar varios peldaños por encima de su rival.

Sin embargo, el espectáculo francés no fue un monólogo de su dorsal ’10’. Ousmane Dembélé también hizo de las suyas por la banda y se encargó de sellar el resultado final con otra brillante definición, sumando así su quinto gol en la cuenta personal de este torneo. El extremo del Paris Saint-Germain volvió a ser ese puñal impredecible que descompone por completo a las defensas rivales cuando goza de espacios.

La exhibición ofensiva de Francia la completó Michael Olise, quien merece una mención especial en el análisis del encuentro. A pesar de que no logró registrar goles ni asistencias en la hoja de estadísticas, el futbolista firmó una auténtica cátedra de conducción, desborde y retención del balón que terminó por enloquecer a la zaga marroquí, consolidando el billete de una Francia que ya espera rival en semifinales.

A la espera de España o Bélgica 

Con el billete a las semifinales ya en el bolsillo, Francia espera pacientemente en la antesala de la gran final para conocer la identidad de su próximo rival. Aunque el panorama internacional señala a España como la gran favorita para avanzar de ronda, sería un grave error subestimar a una selección de Bélgica que ha protagonizado un extraordinario ejercicio de resiliencia en este torneo, sobreviviendo con carácter cuando muchos ya la daban por muerta.

El seleccionador español, Luis de la Fuente, pondrá toda la carne en el asador y se encomendará a la mejor versión de su plantilla para neutralizar la amenaza de los Diablos Rojos de Rudi García. Este trascendental choque de cuartos de final se presenta como el escenario ideal para que la magia y el desparpajo de Lamine Yamal vuelvan a deslumbrar al planeta, pero también para poner a prueba la solidez defensiva de un Unai Simón que busca estirar su racha de imbatibilidad.

El ambiente que rodea el encuentro es de pura efervescencia futbolística, ya que el premio que aguarda al ganador es mayúsculo. Un hipotético clásico europeo entre España y Francia en la siguiente fase promete emociones fuertes y una intensidad propia de una montaña rusa; sin embargo, el combinado español sabe perfectamente que confiarse antes de tiempo frente al cuadro belga podría costar demasiado caro.

La historia, además, se encarga de lanzar un serio aviso a los navegantes de la Roja. El vestuario español tiene muy presente el recuerdo de la Copa del Mundo de México 1986, una cita en la que, contra todo pronóstico y cuando la lógica apuntaba a una victoria española, la mítica Bélgica de aquella generación terminó apeando del torneo a la brillante España liderada por Emilio Butragueño.

Cuarenta años después de aquella dolorosa noche en Puebla, el destino vuelve a cruzar los caminos de ambas naciones en una eliminatoria mundialista de pronóstico reservado. Con el fantasma de las sorpresas sobrevolando el torneo, España buscará imponer su favoritismo desde el pitido inicial, mientras que Bélgica intentará apelar de nuevo a su mística competitiva para rebelarse contra el guion establecido y citarse con la historia. @mundiario