El Athletic Club encara el tramo decisivo de la temporada en una posición incómoda, atrapado entre la ambición europea y el temor a mirar demasiado hacia abajo. Ernesto Valverde, en declaraciones a Marca, fue claro en su diagnóstico: la historia pesa, pero no garantiza nada. El técnico pidió humildad al recordar que incluso clubes históricos han sufrido el infierno del descenso.
«No estamos en la posición que nos gustaría. Tenemos el descenso y Europa a seis puntos. Hay que fijarnos en lo que es más esencial para nosotros, que es pensar que los equipos de abajo se nos están acercando y tener una respuesta a ello, porque es lo más importante para el club”, advirtió Valverde.
El entrenador insiste en que el primer paso debe darlo el propio equipo, apelando al empuje colectivo y al papel de la afición en San Mamés. El aviso es contundente: sin reacción inmediata, el Athletic podría ver cómo la amenaza del descenso deja de ser un simple cálculo matemático para convertirse en una realidad palpable.
El técnico reconoce que ha faltado mentalización en momentos clave, especialmente ante rivales que compiten con la urgencia de salvar la categoría. Esa diferencia competitiva ha penalizado al Athletic, que ha mostrado fragilidad cuando los partidos se han torcido.
Aun así, Valverde no renuncia a nada. Mantiene el discurso de ambición, pero con los pies en el suelo. Porque en un final de temporada tan ajustado, el Athletic no puede permitirse vivir de su historia: necesita puntos, carácter y una respuesta inmediata para evitar sustos mayores. @mundiario
