Pete Davidson ya no quiere ser recordado solo por su lista de exnovias. A sus 32 años, el cómico de Staten Island ha concedido una extensa entrevista a Variety en la que repasa su salida de Saturday Night Live, sus relaciones más mediáticas, su adicción a las drogas y la llegada de su hija, Scottie, el cambio que según él lo ha transformado todo.
El actor regresa a los cines el 13 de noviembre con Cómo robar un banco, la nueva película de David Leitch, en la que interpreta a Vince, un veterano de Afganistán con los pulmones dañados que atraca bancos para mantener a su familia. Es su papel más dramático hasta la fecha y, según confiesa, la primera vez que se sintió un actor de verdad. Para el personaje ganó siete kilos de músculo y admite sin rodeos que recurrió a péptidos para conseguirlo.
La escena más dura del filme lo muestra cantándole a su hija por teléfono antes de un tiroteo. Davidson supo que iba a ser padre justo antes del rodaje y reconoce que la secuencia le removió el recuerdo de su propio padre, un bombero fallecido el 11-S cuando él tenía siete años.
Tocar fondo y empezar de nuevo
El momento más oscuro llegó en el verano de 2023, tras el estreno de Bupkis, la serie autobiográfica que protagonizaba en Peacock. Un año después de dejar Saturday Night Live, sin proyectos a la vista y obligado a revivir sus peores recuerdos, consumía a diario ketamina, LSD, pastillas y marihuana. Una videollamada con su madre, Amy, que le confesó su miedo a enterarse por las noticias de que le había pasado algo, lo empujó a ingresar en rehabilitación.
Abandonó la serie pese a estar renovada y hoy asegura llevar años sin drogas duras y más de un año sin marihuana. También está borrando la mayoría de sus casi 200 tatuajes, aunque hay uno que se queda: el de Hillary Clinton, a quien define como una buena amiga.
Kim Kardashian, Ariana Grande y Kanye West
Sobre sus exparejas, Davidson se muestra conciliador. Asegura que se lleva bien con Ariana Grande y que le duelen los ataques que ha recibido últimamente. De Kim Kardashian, a quien conoció en un sketch de Saturday Night Live en 2021, dice que la quiere mucho, aunque el estilo de vida de la familia fue demasiado para él en aquel momento. Lo más duro fue el acoso de Kanye West, que llegó a mostrar su decapitación en un videoclip, algo que lo afectó profundamente.
Lo que más le frustra es que su vida sentimental haya eclipsado su trayectoria: casi una década en Saturday Night Live y trabajos con directores como James Gunn, Craig Gillespie o Judd Apatow, que lo dirigió en El rey de Staten Island. Por eso confía en Tommy Karate, un thriller sobre un sicario de la mafia neoyorquina que escribió durante su rehabilitación y que él mismo protagoniza, animado por un consejo de Sylvester Stallone. La cinta llegará a los cines en otoño de 2027.
Hoy, sin embargo, su prioridad es otra. Davidson asegura que su hija de nueve meses ha llenado un vacío enorme y que por fin ha dejado de vivir pendiente de la validación ajena. Pasearla por Brooklyn e intentar hacerla reír, dice, es lo mejor que le ha pasado.


