El ministro griego de Transportes, Kostas Karamanlis, ha presentado este miércoles su dimisión después de una colisión de trenes en el centro de Grecia donde han muerto al menos 36 personas y docenas han quedado heridas. Según ha explicado Karamanlis en un comunicado, renunciar era su deber y «lo mínimo que podía hacer para honrar la memoria de las víctimas», añadiendo que asumía la responsabilidad por los «fallos» del Estado. [Noticia en elaboración]

