El Mundial con más famosos de la historia también se juega en las gradas

Nunca será sencillo calcular cuántas celebridades acudieron a cada Copa del Mundo. Tampoco existe un registro histórico que permita afirmar con absoluta certeza qué edición reunió a más personajes conocidos en sus tribunas. Sin embargo, la sensación que ha dejado el Mundial de 2026 resulta difícil de discutir: nunca se había visto una concentración tan constante de actores, músicos, empresarios y estrellas de otros deportes alrededor de un torneo.

Brad Pitt, Tom Cruise, Penélope Cruz, Javier Bardem, Jessica Alba, Paris Hilton, Ryan Reynolds, Kristen Stewart, Samuel L. Jackson, Gerard Butler, Colin Farrell, Sabrina Carpenter, Travis Scott o Cara Delevingne son solo algunos de los nombres que han aparecido durante la competición. A ellos se sumaron figuras vinculadas al deporte y al espectáculo como David Beckham, Victoria Beckham, Drake o Jeff Bezos.

Uno de los ejemplos más evidentes se produjo en el partido entre España y Bélgica disputado en Los Ángeles. Brad Pitt siguió el encuentro desde uno de los palcos del estadio junto a Ines de Ramon, Penélope Cruz y Javier Bardem. La imagen representó perfectamente la dimensión que adquirió este Mundial: mientras España buscaba las semifinales sobre el césped, algunas de las figuras más reconocibles de Hollywood ocupaban la grada.

No es una casualidad que buena parte de esas apariciones se haya concentrado en Los Ángeles. El torneo aterrizó en una de las grandes capitales mundiales del cine, la música y la televisión. Muchos de esos famosos no tuvieron que organizar un viaje especial ni modificar demasiado sus agendas. El Mundial se instaló prácticamente en su lugar de residencia y llevó el fútbol hasta el corazón de la industria estadounidense del entretenimiento.

El partido entre Estados Unidos y Turquía ya había reunido en el estadio de Los Ángeles a Brad Pitt, Paris Hilton, Jessica Alba y otras personalidades. No acudieron únicamente para apoyar a la selección anfitriona. La presencia de celebridades convirtió cada encuentro en un acontecimiento social, con cámaras pendientes tanto de lo que sucedía sobre el césped como de quién aparecía en los palcos.

Estados Unidos concentra buena parte de las personas más famosas del planeta. Hollywood, la industria musical, las grandes plataformas audiovisuales, las principales empresas tecnológicas y varias de las competiciones deportivas más poderosas del mundo conviven dentro del mismo país. Además, el Mundial ha pasado por ciudades como Los Ángeles, Miami, Nueva York, Atlanta, Dallas o Houston, todas ellas acostumbradas a recibir grandes espectáculos y eventos internacionales.

La propia FIFA entendió desde el principio que organizar el torneo en Norteamérica permitía ampliar el producto más allá del fútbol. La ceremonia estadounidense contó con artistas como Katy Perry, Future, Anitta, LISA, Rema y Tyla, mientras Jason Sudeikis participó como embajador del Mundial. En México actuaron Shakira, Burna Boy, J Balvin, Maná o Alejandro Fernández, y Canadá también preparó un cartel encabezado por Michael Bublé, Alanis Morissette y Alessia Cara.

Por eso, muchas celebridades no acudieron únicamente como espectadores. Algunas formaron parte de campañas publicitarias, ceremonias, actos promocionales o compromisos comerciales relacionados con el torneo. El Mundial ofrece una audiencia global que pocas competiciones pueden igualar, mientras que la presencia de actores y músicos permite a la FIFA llegar a públicos que habitualmente no siguen el fútbol.

 

También existe una diferencia importante respecto a las Copas del Mundo celebradas hace varias décadas. En 1994 ya hubo personajes conocidos en las gradas estadounidenses, pero sus apariciones no tenían el mismo recorrido. Ahora, cada imagen se publica inmediatamente en redes sociales, se convierte en noticia y circula por todo el planeta. Un famoso apenas necesita aparecer unos segundos en el videomarcador para convertirse en otro protagonista del partido.

El Mundial de 2026 ha confirmado que el fútbol puede ocupar durante un mes el centro de la cultura popular estadounidense. Las estrellas siguen estando sobre el césped, pero ya no son las únicas. Estados Unidos ha transformado las tribunas en una alfombra roja y ha convertido su Copa del Mundo en la mayor concentración de celebridades que se recuerda. @mundiario