El Oporto castiga al Dépor tras el descanso en un amistoso de pruebas

El Deportivo cayó por 1-3 ante el Oporto en un amistoso condicionado desde antes de comenzar por las numerosas ausencias de ambos equipos. Antonio Hidalgo afrontó el encuentro sin varios internacionales y con una enfermería poblada, mientras Francesco Farioli también tuvo que recurrir a futbolistas de su filial. Más que el resultado, Riazor acogió un banco de pruebas antes del regreso de la competición oficial.

Hidalgo apostó de inicio por Leo Román; Loureiro, Arnau Comas, Dani Barcia, Quagliata; Villares, Mario Soriano; Mella, Asp Jensen, Yeremay; y Kevin Sánchez. La falta de efectivos abrió otra oportunidad para jugadores con menos minutos y permitió al técnico mantener juntos a varios de los futbolistas que necesitan recuperar ritmo competitivo.

El Dépor aprovechó prácticamente su primera oportunidad. Una grave imprecisión de la defensa portuguesa dejó el balón en una posición inmejorable para Asp Jensen, que no perdonó y adelantó a los blanquiazules en los primeros minutos. El danés encontró así el premio en una de las acciones que más necesita trasladar a la competición oficial: aparecer cerca del área y convertir sus llegadas en peligro real.

El gol, sin embargo, no convirtió al Deportivo en dominador. El Oporto aumentó progresivamente la presión sobre la salida blanquiazul y comenzó a acercarse con continuidad a Leo Román. Alan Varela estrelló un potente disparo contra el poste y Alberto Costa obligó al guardameta deportivista a intervenir para conservar la ventaja. Los portugueses alcanzaron el descanso por detrás en el marcador pese a generar las ocasiones más claras después del 1-0.

El Deportivo también tuvo espacios para correr y trató de aprovecharlos con Mella y Yeremay, aunque le faltó precisión en los últimos metros. El canario dispuso de una llegada antes del descanso, pero su remate se marchó muy alto. El encuentro llegó al intermedio con el 1-0 y con un Dépor eficaz para castigar el error rival, pero sometido durante varios tramos por el empuje portugués.

El panorama cambió definitivamente después del descanso. Hidalgo sustituyó a Leo Román por Álvaro Ferllo, mientras el Oporto introdujo a João Teixeira, Gabriel Mec y André Silva. Los portugueses salieron con mucha más intensidad y Smalling rozó el empate con otro balón al poste antes de que Ferllo evitase también el tanto de Pepê.

La resistencia coruñesa terminó alrededor de la hora de partido. Pepê encontró a Borja Sainz, que superó a Ferllo con un toque por encima del guardameta para colocar el 1-1. Apenas unos minutos después, Souza asistió a André Silva para completar la remontada. En muy poco tiempo, el Oporto transformó el dominio que ya había insinuado durante la primera mitad en una ventaja tangible.

Hidalgo aprovechó entonces para mover todavía más el equipo. Entraron Angeliño, Ximo Navarro, Noé Carrillo y Adama Traoré, mientras en el tramo final también tuvieron minutos Álvaro Fraga e Íker Gil. El partido perdió continuidad entre sustituciones y pruebas, y el Deportivo ya no encontró la claridad necesaria para volver a amenazar seriamente la portería de Cláudio Ramos.

El Oporto terminó cerrando el amistoso en el minuto 90. André Silva firmó su segundo gol de la tarde y estableció el definitivo 1-3, un resultado quizá demasiado amplio para algunos tramos del encuentro, pero que reflejó la superioridad portuguesa desde que el Dépor consiguió adelantarse.

 

La derrota queda en un segundo plano por el contexto. Hidalgo utilizó el partido para repartir minutos, recuperar futbolistas y comprobar alternativas en una plantilla castigada por lesiones e internacionalidades. Asp Jensen encontró el gol y Angeliño, Adama o Noé sumaron rodaje, pero el Oporto dejó también una advertencia: cuando elevó el ritmo, el Deportivo tuvo demasiados problemas para contenerlo. El próximo examen ya contará de verdad: el regreso a LaLiga ante la Real Sociedad en Anoeta. @mundiario