El pecado original de los Kirchner en su relación con Irán

La decisión del nuevo presidente de Irán, Ebrahim Raisi, de designar ministro del Interior a Ahmad Vahidi, uno de los cinco iraníes imputados en Argentina por el atentado de 1994 en Buenos Aires contra la mutua judía AMIA, en el que murieron 85 personas, le crea un inconveniente al presidente Alberto Fernández y a su vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner. La designación, que el Gobierno argentino ha calificado de «afrenta», atrae la atención hacia el caso que sigue un juez federal sobre si Fernández de Kirchner quiso llegar a un pacto secreto con Irán cuando era presidenta para dejar de perseguir judicialmente a los responsables del atentado.

Vahidi, hombre fuerte en la Guardia Revolucionaria, ya ejerció de ministro de Defensa entre… Ver Más