El PSG golpea pero perdona y deja con vida al Liverpool rumbo a Anfield

El PSG hizo casi todo bien… menos lo más importante: rematar la eliminatoria. El 2-0 ante el Liverpool refleja una superioridad clara del equipo de Luis Enrique, pero también una falta de contundencia que deja a los ingleses con vida de cara a Anfield. En noches de Champions, perdonar suele tener consecuencias.

Desde el inicio, el guion fue el esperado. El PSG se adueñó del balón y empujó al Liverpool hacia su área, incapaz de salir con claridad. La apuesta de Slot, con una línea de cinco y sin Salah de inicio, no funcionó. En el minuto 11, Doué aprovechó una concesión defensiva para abrir el marcador y marcar el ritmo del encuentro.

El dominio local fue constante, con un ritmo que el Liverpool no logró sostener. Mamardashvili evitó una goleada antes del descanso con intervenciones decisivas, mientras que los Reds apenas inquietaron en acciones aisladas. El PSG tenía el partido bajo control, pero no lograba traducirlo en una ventaja definitiva.

Tras el descanso, el escenario no cambió. Kvaratskhelia amplió la ventaja con una acción de calidad tras asistencia de Joao Neves, pero el PSG siguió acumulando ocasiones sin acierto. Dembélé desperdició varias opciones claras, incluso estrellando un balón en el palo, en una noche donde la sensación de superioridad contrastó con la falta de eficacia.

El 2-0 deja una eliminatoria peligrosa para el PSG. El Liverpool, pese a su pobre actuación, sigue vivo y se aferra a Anfield como tabla de salvación. Los de Luis Enrique fueron mejores, sí, pero en Europa no basta con dominar. Hay que sentenciar. Y esta vez, dejaron escapar la oportunidad. @mundiario