El Real Zaragoza consuma el desastre: descenso histórico y traumático

El Real Zaragoza ha vivido el día más triste de su historia reciente. El club aragonés confirmó su descenso al fútbol no profesional tras perder en Las Palmas, un desenlace que se venía anunciando desde hace años y que ahora se convierte en realidad.

La gestión del fondo de inversión que adquirió el club en 2022 ha sido señalada como principal responsable. Llegaron con la promesa de construir la nueva Romareda, pero olvidaron el proyecto deportivo. Aunque redujeron la deuda, el fracaso en el césped ha borrado cualquier mérito.

El presidente Jorge Mas, más pendiente de Messi y el Inter Miami que del Zaragoza, apenas ha pisado la ciudad y ha guardado silencio durante una temporada calificada como “de mierda” por los propios jugadores. Sus socios, Pablo Jiménez de Parga, James Carpenter, Jim Miller y Joseph Oughourlian, tampoco dieron la cara.

El único aragonés en la propiedad, Juan Forcén, se mantuvo al margen y permitió decisiones que alejaron al club de la élite. La Ciudad Deportiva quedó abandonada y las plantillas confeccionadas nunca estuvieron a la altura.

Los jugadores tampoco escaparon a la crítica. Sin alma ni compromiso, afrontaron las últimas jornadas como si ya estuvieran descendidos. La competición les dio oportunidades para salvarse, pero no las aprovecharon.

Una herida que no cierra

El mensaje de David Navarro resume el sentimiento: “Esta herida no se va a cerrar nunca”. El zaragocismo se siente traicionado, maltratado y exige respeto.

Son 13 años en Segunda que han parecido un castigo interminable. El descenso actual es el golpe definitivo, el que confirma que el club ha sido tratado como un juguete para lucrarse.

La afición reclama un cambio radical. El comunicado oficial del club abre la puerta a nuevos inversores aragoneses, una esperanza para quienes sueñan con devolver al Zaragoza a su lugar histórico.

El sentimiento maño sigue vivo. La Romareda y su gente no merecen este destino. El castigo del descenso puede ser el inicio de una nueva etapa, si llegan personas que entiendan lo que significa el Real Zaragoza.

El zaragocismo espera que este dolor sirva para despertar y terminar, de una vez por todas, con una pesadilla que ya dura demasiado. @mundiario