La despedida de Shakira de Madrid tendrá finalmente una dimensión mucho mayor de la prevista. La artista colombiana tenía programado cerrar su estancia en la capital el 11 de octubre, pero su último concierto será finalmente el lunes 12, coincidiendo con el Día de la Hispanidad y la Fiesta Nacional de España. La nueva fecha no solo modifica el calendario: convierte el cierre de su paso por Madrid en una celebración de la música latina y española.
El cambio anunciado por Live Nation incorpora además dos nombres de enorme peso popular. Maluma acompañará a Shakira sobre el escenario como representante de la música urbana latinoamericana, mientras que Dani Martín aportará una conexión directa con el público español. La combinación revela la intención de construir un final que trascienda el repertorio habitual de la gira Las mujeres ya no lloran.
Pero la despedida tendrá también una dimensión vinculada al flamenco. El concierto servirá para celebrar los 30 años de Omega, el histórico trabajo que unió a Enrique Morente y Lagartija Nick y que transformó la relación entre el flamenco y otros géneros musicales. Kiki Morente, hijo del desaparecido cantaor, y los integrantes de Lagartija Nick estarán presentes en esta celebración.
Una despedida que cambia de significado
El Día de la Hispanidad proporciona un escenario especialmente simbólico para el último concierto madrileño de Shakira. La artista, nacida en Barranquilla, ha construido buena parte de su identidad musical alrededor del intercambio entre culturas y de una capacidad para convertir sonidos procedentes de distintos lugares en un lenguaje propio.
Ese carácter híbrido también estará presente en el escenario. El encuentro entre Shakira, Maluma, Dani Martín y los representantes de Omega reúne generaciones, estilos y tradiciones musicales muy diferentes. Más que una simple sucesión de invitados, el cartel plantea una fotografía de la diversidad musical que convive en España y, especialmente, en Madrid.
Según señala El País, para Pino Sagliocco, presidente de Live Nation, el concierto tendrá precisamente ese componente de reivindicación de las raíces latinoamericanas. La celebración de la Hispanidad se planteará desde una perspectiva vinculada a la latinidad y al sentimiento de pertenencia de quienes viven fuera de sus países de origen.
El contexto resulta especialmente significativo para Shakira. Después de una gira marcada por una enorme respuesta internacional, Madrid se ha convertido en uno de los grandes escenarios de su regreso a los conciertos. El cierre del 12 de octubre será, por tanto, algo más que una última actuación: será el punto final de una extensa presencia de la cantante en la capital.
Macondo Park, el gran escenario de Shakira
La magnitud de los conciertos explica también por qué la despedida ha adquirido semejante dimensión. El montaje de Las mujeres ya no lloran ocupa un espacio de aproximadamente 185.000 metros cuadrados en Villaverde, donde se ha levantado el denominado Macondo Park.
La producción ha convertido cada actuación en un espectáculo de grandes dimensiones, con escenarios, efectos visuales, iluminación y una sucesión de artistas invitados. Alejandro Sanz, Laura Pausini y Dua Lipa ya han compartido escenario con la colombiana durante su estancia madrileña.
Con Maluma y Dani Martín, la lista de colaboraciones suma ahora dos nombres que representan dos vertientes muy distintas de la música contemporánea. Y la incorporación de Omega añade una capa cultural que conecta el espectáculo de masas con una de las obras más rupturistas de la música española de las últimas décadas. @mundiario

