El Valencia continúa su búsqueda de director deportivo, pero lo hace con unas condiciones que llaman la atención en el mercado. De acuerdo al diario Marca, el club, a través de Ron Gourlay, está ofreciendo un salario inferior a los 200.000 euros anuales, muy por debajo de lo habitual en equipos de su nivel.
Esta propuesta económica se acompaña de unas funciones limitadas, alejadas del perfil clásico de un director deportivo con plenos poderes. La idea del club pasa por incorporar una figura más cercana a un asistente en la planificación, con un papel secundario junto a Gourlay y el técnico Corberán.
Tras las salidas de Corona y Carmelo del Pozo, el Valencia ha quedado debilitado en esta área. Aunque se han realizado incorporaciones en el departamento, sigue faltando una pieza clave que domine el mercado nacional y aporte estructura al proyecto deportivo.
Mientras tanto, la planificación de la plantilla sigue avanzando con el entrenador como figura central. El club ya ha realizado movimientos como el fichaje de Justin de Haas, mientras que otras operaciones han quedado frenadas por decisión técnica.
Con un verano exigente por delante, marcado por renovaciones y decisiones clave en la plantilla, el Valencia sigue sin cerrar un perfil definitivo. La sensación es que el club prioriza el control interno antes que apostar por un director deportivo con peso real en la toma de decisiones. @mundiario
