Casi 36 horas después del ataque ruso a las instalaciones del campo de maniobras de Yavoriv ―a tiro de piedra de la frontera polaca―, ha caído un tupido velo sobre las respectivas nacionalidades de las bajas (alrededor de 200). Por los medios, se ha conocido que algunos de los presentes en el complejo militar bombardeado eran españoles.
La mejor noticia del día es el incremento de la actividad (visible) en el plano negociador. Éste se ha desarrollado en dos mesas y con finalidades distintas. Una, por videoconferencia, entre rusos y ucranianos, para lograr un alto el fuego. Y la otra, de mayor alcance, entre representantes norteamericanos y rusos, en Roma, para disuadir a China de apoyar una escalada rusa, así como inducirla para que asuma un papel mediador en la resolución del conflicto.
Pedro Pitarch, general (R), es exjefe de la Fuerza Terrestre de España

