El idilio de Novak Djokovic con las pistas rápidas del Centro Nacional de Tenis de Pekín continúa desafiando las leyes de la lógica y el paso de los años. El astro serbio, que atesora en sus vitrinas un récord legendario e inmaculado en el certamen asiático, tuvo que arremangarse y apelar a su versión más combativa para neutralizar la rebelión del tenista local Bu Yunchaokete. Con un tanteador final de 4-6, 7-6(2) y 6-2 tras dos horas y 52 minutos de extenuante batalla, el balcánico certificó su pase a los cuartos de final y elevó su balance en la capital china a un estratosférico 31-0.
El choque prometía emociones fuertes desde la previa dado el excelente momento de forma del crédito local. Al igual que ocurriera recientemente en el US Open, donde Bu causó sensación al apear al joven español Rafa Jódar, el jugador asiático saltó a la pista central decidido a dar el gran campanazo de la jornada ante sus propios compatriotas. Lejos de achicarse ante la presencia del ganador de 24 títulos de Grand Slam, Bu desplegó un tenis sumamente agresivo y sin fisuras desde la línea de fondo.
La manga inicial evidenció el estado de gracia del jugador chino con su servicio, cediendo únicamente cuatro puntos con el primer saque a lo largo de todo el parcial. El momento crítico del primer set llegó en el sexto juego: tras salvar tres pelotas de rotura con una entereza admirable, Nole no pudo contener una cuarta acometida de su adversario, quien selló el ‘break’ decisivo para poner en alerta máxima a las gradas y adjudicarse el parcial por un firme 6-4.
El inicio del segundo capítulo ofreció los primeros compases de la habitual reacción marca de la casa del balcánico. Djokovic cobró una pronta ventaja en el marcador gracias a un quiebre tempranero, pero Bu tiró de valentía e instinto para recuperar la desventaja y forzar una igualada que desembocó en el desempate. En el tie-break emergió la frialdad competitiva del serbio, quien castigó dos errores no forzados consecutivos de su rival para igualar el duelo con un incontestable 7-2.
Con el choque equilibrado en el plano anímico, la manga definitiva se transformó en un monólogo táctico de la leyenda de Belgrado. Exhibiendo un fondo físico incombustible que desafía a sus perseguidores en el circuito, el máximo laureado en la historia del torneo con seis títulos desarmó por completo el ímpetu del jugador asiático, cerrando el compromiso con un rotundo 6-2 que le otorga su mejor actuación individual fuera de los escenarios de Grand Slam en lo que va de temporada.
Caza a la historia de Rafa Nadal y posible cruce ante Zverev
La victoria cosechada este viernes no representa un triunfo más en la brillante hoja de servicios del tenista serbio, sino un hito con mayúsculas en los libros dorados del tenis profesional. Al encadenar 31 triunfos consecutivos desde su debut en el cuadro principal de Pekín en 2009 sin haber probado jamás el sabor de la derrota, Djokovic iguala la histórica plusmarca de Rafa Nadal, quien arrancó su hegemonía en la tierra batida de Roland Garros con idéntico registro de 31 victorias antes de ceder frente a Robin Söderling en 2009.
En el horizonte de las rachas de imbatibilidad en un único certamen, el balance del balcánico solo es superado en toda la historia de este deporte por la mítica tenista Monica Seles. La jugadora nacionalizada estadounidense completó una racha asombrosa de 33 triunfos consecutivos durante sus primeras cuatro apariciones oficiales sobre el asfalto del Abierto de Australia, una barrera que el astro serbio podría llegar a amenazar en las próximas rondas del campeonato.
El pupilo de Goran Ivanisevic afronta ahora un breve compás de recuperación muscular a la espera de conocer la identidad de su oponente en la ronda de los ocho mejores. El cuadro determinó que su adversario de cuartos de final saldrá del atractivo duelo generacional que mide al alemán Alexander Zverev con el joven talento chino Shang Juncheng, un choque de contrastes estilísticos que pondrá a prueba al finalista germano.
De confirmarse el hipotético duelo ante Sascha Zverev, el torneo asiático revivirá una de las rivalidades contemporáneas más intensas del circuito profesional, en un duelo directo por los puestos de privilegio para las ATP Finals. El tenista teutón deberá superar primero la resistencia de la afición pekinesa frente a Shang antes de citarse con un Djokovic crecido y dispuesto a no entregar la corona.
Con el billete a cuartos asegurado en la mochila y la moral por las nubes tras sobreponerse a un inicio adverso, Novak Djokovic sigue agigantando su mística sobre las pistas de Pekín. El tenista balcánico demuestra que su instinto devorador permanece intacto y avanza hacia una hipotética séptima corona, convencido de que su idilio con la capital china aún guarda capítulos de gloria por escribir. @mundiario
