Desde el punto de vista de Fernando Checa, profesor de Comunicación de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) y experto en redes sociales, la decisión del padre de Tesla huele mucho más «a capricho de rico» que a interés real en hacer negocio: «Uno que no conozca bien Twitter puede pensar que Musk está comprándo una plataforma que, aunque a día de hoy no representa una oportunidad de negocio clara, en el futuro puede crecer. Pero no parece que, en principio, esto vaya a ocurrir. Al menos a corto plazo. Twitter está muy lejos en número de usuarios de Facebook, Instagram, WhatsApp o TikTok».
Checa remarca que «es una apuesta sin sentido desde el punto de vista empresarial». Efectivamente, teniendo en cuenta las pistas que ha ido dejando Musk durante los últimos días, no parece que el plan pase por engordar su cuenta gracias a la aplicación del pajarito. Hace unos días, en una charla celebrada en la organización de medios estadounidenses TED, el magnate dejó claro que su intención era convertir Twitter en una herramienta en la que realmente se primase la libertad de expresión y que fuese más transparente. Entre otras cosas, compartiendo el algoritmo encargado de destacar el contenido que se vierte en su interior.
Teniendo esto en cuenta, el profesor de UNIR apunta que, en apariencia, uno puedo pensar que estamos ante el «capricho megalomaniaco de un multimillonario que quiere tener la capacidad de controlar el tipo de comunicación que él utiliza». Y es que, al final, quien tiene una red social tiene poder. Más una como Twitter, que sigue anclada en los mensajes texto mientras los usuarios actuales prefieren la imagen y el vídeo, como demuestra el auge de Instagram o TikTok. Con todo, sigue siendo el sitio favorito de políticos y empresarios para realizar comunicados. Dicho de otro modo: aunque al usuario corriente le parezca una herramienta algo obsoleta, la plataforma es interesante a la hora de comunicar.
Entre la filantropía y el poder
Nacho de Pinedo, director ejecutivo de la escuela de negocio digital ISDI, señala en conversación con este diario que, efectivamente, el negocio no parece ser la principal razón por la que Musk compra Twitter. «Aunque arrastre pérdidas y esté estancada a nivel de usuarios sigue siendo una de las herramientas de comunicación más importantes del mundo. Como plataforma de este tipo, es más grande que cualquier medio de comunicación», apunta Pinedo.
El experto remarca que Twitter, sitio donde Musk amasa casi 85 millones de seguidores, es «la única plataforma al alcance del magnate», ya que Facebook, Instagram y WhatsApp están bajo el control de Muark Zuckerberg.
De acuerdo con Pinedo, las razones que han llevado a Musk a comprar la ‘app’ del pajarito son, principalmente, dos. Por un lado, la filantropía: «Musk es una persona comprometida con la idea de crear un mundo diferente, mejor, en su opinión, mediante el uso de la tecnología. Por eso se ha metido en un montón de proyectos en este sentido, como ocurre con los coches eléctricos Tesla o con los viajes al espacio. Ahora dice que quiere convertir Twitter en una plataforma más libre y cercana a lo que era Internet en sus inicios».
La segunda razón, sin duda, es el poder. «Cualquier persona que tenga poder quiere tener una plataforma de medios a su lado. Los medios son poder, independientemente de que el algoritmo no le favorezca», señala el directivo de ISDI. «El simple hecho de sentarse en una reunión con otros empresarios, o con mandatarios, como presidente y dueño de Twitter, además del resto, le confiere un poder increíble», remata Pinedo.

