El Consell Esportiu del Barcelonès Nord (Cebnord) ha abierto un expediente disciplinario y ha despedido formalmente a su máximo responsable operativo, el exatleta olímpico Carles Sala. Según informa un artículo publicado por el diario El País, la entidad, un organismo privado financiado con recursos públicos para promover el deporte escolar en Badalona, Santa Coloma y Sant Adrià, acusa al exdeportista de haber generado un perjuicio económico de 150.000 euros mediante prácticas irregulares, dejando al organismo en una situación financiera crítica.
Una auditoría encargada tras detectarse abultados números rojos atribuye a Sala la apropiación indebida de fondos en beneficio propio durante su etapa como secretario técnico y gerente. Según la documentación del organismo, el exatleta cargó gastos personales a la tarjeta corporativa —incluyendo artículos de tecnología, equipamiento de ocio y facturas de restaurantes fuera de horario laboral— y se aprobó a sí mismo un incremento salarial del 44% entre los años 2020 y 2025.
A las irregularidades en el gasto directo se suma la contratación «fraudulenta» en 2023 de su propia esposa como administrativa, abonándole un total de 44.631 euros por unos servicios y formaciones que nunca llegó a impartir. Para dar cobertura a este contrato y otros trámites internos, la auditoría señala que Sala falsificó las firmas de dos presidentes consecutivos de la entidad. Además, la pérdida de 70.000 euros en subvenciones municipales por falta de tramitación agravó la brecha en la tesorería.
Por su parte, el histórico vallista —participante en cinco ediciones de los Juegos Olímpicos entre Moscú ’80 y Atlanta ’96— ha rehusado valorar las acusaciones concretas al estar el caso bajo tutela legal, señalando únicamente que mantiene un litigio laboral con la entidad. Sala exige el abono de seis meses de nóminas atrasadas y la devolución de un préstamo personal que afirma haber gestionado para financiar la operativa del Consell.
La directiva del Cebnord contempla emprender acciones en la vía penal ante la gravedad del presunto desfalco. Pese a la delicada tesorería y a los retrasos en los pagos a la plantilla, la dirección ha garantizado la continuidad de las competiciones escolares y el mantenimiento de los puestos de trabajo en los tres municipios afectados.
Un agujero económico que compromete el deporte escolar en el Barcelonès Nord
Las alarmas salieron a la luz tras la toma de posesión del nuevo presidente, el teniente de alcalde de Sant Adrià Hugo Ferrer, quien en mayo tuvo acceso directo al balance real de las cuentas bancarias. El análisis contable expuso que en el ejercicio 2023-2024 la entidad gastó 55.000 euros por encima de sus ingresos, que rondaban los 400.000 euros. La posición de casi absoluto control operativo que ejercía Sala desde su retirada del atletismo en 2001 facilitó que las maniobras no fueran fiscalizadas previamente por la junta.
A la presunta contratación de su cónyuge se añadieron gastos no autorizados de representación y ocio. La auditoría desglosa cobros con tarjeta en establecimientos comerciales y locales de su municipio de residencia por 2.394 euros, compras de tecnología y complementos por 4.112 euros, y el uso indebido de tickets de restauración por valor de 7.347 euros. Asimismo, la negligencia en la presentación de la documentación requerida por el Ayuntamiento de Badalona supuso la pérdida automática de dos partidas de subvención de 35.000 euros cada una en 2024 y 2025.
La dirección actual trabaja en la obtención de liquidez de emergencia para asegurar el normal funcionamiento del inicio de curso deportivo. El organismo articula la oferta deportiva escolar para una masa poblacional cercana a las 400.000 personas en el área metropolitana de Barcelona, por lo que la prioridad institucional se centra en aislar las competiciones infantiles del impacto del escándalo.
El caso queda abocado a los tribunales, donde se dirimirá tanto la querella penal que prevé interponer la entidad como la demanda laboral interpuesta por el exdeportista. Mientras la investigación judicial sigue su curso, el Consell Esportiu reorganiza su estructura administrativa para evitar que se repitan fallos en el control de las subvenciones públicas.
La crisis sacude el prestigio de una figura histórica del atletismo español, que acumuló numerosos títulos nacionales en pista cubierta y al aire libre antes de incorporarse a la gestión deportiva. Las administraciones locales implicadas estudian ahora nuevas auditorías para fiscalizar el destino de los convenios públicos asignados. @mundiario
