Realmente los hechos comenzaron el domingo cuando se produjo un estallido social que inundó la isla de protestas motivadas por la crisis económica, el desabastecimiento y el agravamiento de la pandemia. El domingo salieron miles de cubanos al grito de «¡no tenemos miedo!», «¡libertad!» y «¡Patria y vida!».
«España defiende el derecho fundamental a manifestarse libre y pacíficamente de todos los ciudadanos y pide a las autoridades cubanas que lo respeten», continúa el texto en referencia a la represión desatada por el régimen que ha provocado varios heridos y decenas de detenidos, entre ellos, artistas, activistas y periodistas, como la corresponsal de ABC en Cuba, Camila Acosta.
Tras exponer las causas que han llevado a estas movilizaciones, «como la crisis económica así como una caída del turismo derivada de la Covid», considera que para hacer frente a esta situación, «es necesario incrementar el ritmo de las reformas».
Por último, expresa su «preocupación» por las graves carestías a las que está haciendo frente su población. «Somos igualmente conscientes del agravamiento de la pandemia en la isla y estudiaremos formas de ayuda para aliviar su situación como hemos hecho ya con otros países de la región», concluye el comunicado.
La protestas, a pesar de la fuerte represión del régimen continuaban este lunes, así como las detenciones de todos aquellos que están participando en ellas. Sin embargo, el presidente Miguel Díaz-Canel negó este lunes tal represión y se limitó a decir en su segunda comparecencia pública en menos de 24 horas que los manifestantes «se merecían lo que tenían».

