La gestión migratoria es un quebradero de cabeza para los países europeos, y la desesperación por encontrar soluciones está llevando a algunos a actuar enérgicamente por su cuenta. El Reino Unido, Alemania e Italia, tres de los más afectados, están estudiando diferentes fórmulas para gestionar la crisis . En el caso de Londres y Roma, mediante las externalizaciones de fronteras, y, en el de Berlín, acordando grandes deportaciones, que se podrían ampliar con la externalización del asilo en el momento en que sea legal. Las externalizaciones ya han sido frecuentes en la Unión Europea (UE), que gestiona las migraciones con Túnez, Marruecos o Libia . La sintonía con Estados autoritarios tiene contrapartidas: por un lado, son países que no respetan… Ver Más
