Florentino no duda: el mejor de todos no es Vinicius ni Bellingham, es Mbappé

Florentino Pérez volvió a aparecer públicamente y, esta vez, sí habló de fútbol. Después de una comparecencia marcada por los ataques a la prensa y la convocatoria de elecciones, el presidente del Real Madrid aprovechó su entrevista con Josep Pedrerol en El Chiringuito para enviar mensajes muy concretos sobre el futuro deportivo del club. Y entre todas las frases hubo una especialmente reveladora: “Cuando hay uno bueno, voy a por él”. Una declaración que resume perfectamente la filosofía histórica del mandatario blanco y que, además, llega en un momento donde el Madrid prepara una profunda reconstrucción tras una temporada decepcionante.

Florentino quiso rebajar el dramatismo alrededor del curso blanco insistiendo en que existe una campaña exagerada contra el club. Recordó títulos recientes, defendió el valor competitivo del equipo y aseguró que el gran problema físico empezó tras el Mundial de Clubes y la falta de pretemporada.

También defendió indirectamente a Mbappé pese a las críticas que rodean al francés. “Es el mejor jugador que tiene el Madrid en este momento”, afirmó, destacando además su Bota de Oro. Aunque dejó una frase significativa: “Algo hay que mejorar”. Una manera elegante de admitir que la convivencia futbolística entre las grandes estrellas todavía no termina de funcionar.

Sobre Vinicius también intentó transmitir tranquilidad. Florentino dejó claro que no existe urgencia con su renovación y recordó la importancia decisiva del brasileño en las últimas Champions conquistadas por el club.

Mourinho aparece otra vez en el horizonte blanco

El nombre más caliente sigue siendo el de José Mourinho. Florentino evitó confirmar directamente su regreso, pero tampoco cerró la puerta. Todo lo contrario. El presidente recordó cómo el portugués elevó la competitividad del Madrid y vinculó indirectamente aquella etapa con la posterior conquista de seis Champions en diez años.

En el club cada vez parece más evidente que Mourinho representa mucho más que una opción deportiva. También simboliza autoridad, reconstrucción emocional y capacidad para recuperar un vestuario que ha terminado el curso desgastado y lleno de tensiones internas.

Florentino además negó cualquier fractura grave dentro del grupo pese a los conflictos recientes. Restó importancia a peleas y discusiones en entrenamientos y volvió a insistir en la idea de una “campaña orquestada” contra el Real Madrid.

También hubo espacio para alimentar el imaginario galáctico. Cuando fue preguntado por Haaland evitó mojarse directamente, pero tampoco escondió la ambición estructural del club en el mercado. Porque el mensaje de fondo quedó clarísimo: el Madrid seguirá fichando estrellas.

Incluso sorprendió hablando de Lamine Yamal. Reconoció abiertamente que le gusta el futbolista del Barça, aunque dejó otra frase muy significativa sobre la relación institucional entre ambos clubes: “Está completamente rota”.

La sensación final de la entrevista fue bastante evidente. Florentino Pérez entiende que se aproxima uno de los veranos más delicados de su presidencia. Y quiere transmitir una idea muy concreta al madridismo: el ciclo no ha terminado. El próximo gran Real Madrid ya está en construcción. @mundiario