Florentino no olvida a Reichart, pero ¿quién se ocupa del fútbol?

Nada en este mundo es gratis y los favores suelen devolverse. O eso parece cuando Florentino Pérez incorpora al Real Madrid a Bernd Reichart, el hombre que durante años defendió públicamente su gran proyecto frustrado: la Superliga.

El alemán asumirá el área de negocio del club, bajo la supervisión de José Ángel Sánchez. Gestionará cuestiones relacionadas con el Bernabéu, los patrocinios y el merchandising. Un puesto importante para alguien que conoce perfectamente los despachos madridistas.

Reichart fue la cara visible de A22 Sports Management, impulsora de una Superliga que nunca llegó a disputarse. Tras años de enfrentamientos y negociaciones, el Madrid terminó alcanzando un acuerdo de principios con la UEFA en febrero de 2026.

Tampoco las cuentas de A22 invitan al triunfalismo. La empresa perdió 3,1 millones de euros en 2025, después de superar los cinco millones de pérdidas en 2024. Eso no convierte a Reichart en un mal ejecutivo, pero tampoco permite presentar su último proyecto como un éxito.

Florentino, por su parte, ha demostrado sobradamente su capacidad empresarial. El Real Madrid cerró el último ejercicio con 1.221 millones de euros de ingresos y unas cuentas que siguen situándolo en la élite económica del deporte mundial.

El problema es que el fútbol no se juega en los balances. Mientras la estructura comercial crece, las decisiones deportivas continúan dejando interrogantes. La vuelta de Mourinho, la confección de la plantilla y el rendimiento del equipo siguen alimentando un debate que los ingresos millonarios no pueden resolver.

Quizá Florentino debería preocuparse tanto de rodearse de especialistas deportivos como de grandes ejecutivos empresariales. Porque acumular experiencia en los despachos no garantiza acertar con un entrenador, construir una plantilla equilibrada o gestionar un vestuario.

Sería injusto cuestionar todo lo que ha conseguido uno de los presidentes más importantes de la historia del fútbol. Precisamente por esa trayectoria, resulta legítimo exigirle que el proyecto deportivo reciba la misma atención que el crecimiento económico.

No sabemos si la llegada de Reichart responde a una deuda de gratitud o simplemente a una decisión empresarial. Lo que sí sabemos es que Florentino ha encontrado otro hombre de confianza para sus despachos. La pregunta es si también encontrará las respuestas que el Real Madrid necesita sobre el césped. @mundiario