Las relaciones entre Frenkie de Jong y el FC Barcelona vuelven a atravesar uno de sus momentos más delicados. Cuando parecía que la calma había regresado tras varias temporadas marcadas por rumores sobre su continuidad y constantes lesiones, la última decisión del internacional neerlandés ha reabierto un conflicto que ya venía gestándose desde hace meses.
El centrocampista sufrió durante el Mundial una rotura del ligamento lateral interno de la rodilla derecha, una lesión que inicialmente fue considerada leve por los servicios médicos de la selección neerlandesa. Sin embargo, una vez regresó a Barcelona, las pruebas realizadas por el club detectaron un daño mucho mayor del previsto.
Fue entonces cuando aparecieron las diferencias. Los servicios médicos azulgranas consideraban que la intervención quirúrgica era la opción más segura para reparar completamente la lesión y reducir el riesgo de recaídas, aunque ello implicara una recuperación cercana a los cuatro meses.
De Jong, en cambio, optó por un tratamiento conservador, evitando pasar por el quirófano y confiando en una evolución favorable con rehabilitación y seguimiento médico.
No es la primera vez que el centrocampista toma una decisión distinta a la recomendada por el club. Ya durante la pasada temporada protagonizó uno de los episodios que más sorprendieron al cuerpo técnico. Después de recibir el alta médica antes de la vuelta de las semifinales de la Copa del Rey, el neerlandés decidió que todavía no se encontraba preparado para competir y prefirió quedarse fuera de la convocatoria pese a estar disponible oficialmente.
Aquella decisión no sentó especialmente bien dentro del vestuario ni al propio Hansi Flick. El técnico alemán siempre ha defendido que el futbolista debe confiar plenamente en los servicios médicos del club, y desde entonces la sensación fue que la relación entre ambos dejó de ser tan fluida como al inicio de la etapa del entrenador alemán.
Todo ello alimenta nuevamente el debate sobre el peso que ha tenido Frenkie de Jong desde su llegada procedente del Ajax. El Barcelona realizó una inversión enorme convencido de que había fichado a uno de los mejores centrocampistas de Europa, pero las lesiones, la irregularidad y las dificultades para convertirse en un líder indiscutible han provocado que buena parte de la afición siga esperando una versión que nunca ha terminado de aparecer con continuidad.
Su baja supone un contratiempo importante para Flick, aunque también puede convertirse en una magnífica noticia para uno de los grandes proyectos de futuro del club: Marc Bernal. El joven centrocampista, natural de Berga (Barcelona), ya había dejado una magnífica impresión antes de sufrir la grave lesión de rodilla que frenó su irrupción en el primer equipo, y ahora vuelve a tener una oportunidad para hacerse un hueco definitivo.
Proud to have played 200 games for this club.
Hopefully many more to come 💙❤️Més que un club @FCBarcelona pic.twitter.com/ejOuYKysIS— Frenkie de Jong (@DeJongFrenkie21) January 20, 2024
Integrante de la misma generación que Lamine Yamal y Pau Cubarsí, Bernal representa a la perfección la nueva hornada de La Masia. Su inteligencia táctica, capacidad para dar equilibrio al equipo y personalidad pese a su juventud hacen que muchos dentro del club lo consideren el mediocentro del futuro.
El tiempo dirá si la apuesta de De Jong por evitar el quirófano termina dando resultado. Lo que parece evidente es que cada nueva lesión, cada decisión al margen de los criterios del club y cada episodio de tensión siguen alejando al neerlandés de un Barcelona que empieza a mirar con más ilusión hacia su cantera que hacia uno de los fichajes más caros de su historia. @mundiario
