Griezmann se marcha y Simeone reclama fichajes para el Atlético de Madrid

El Atlético de Madrid cerró la temporada con un partido que reflejó su desgaste. Tras disputar 61 encuentros oficiales, el equipo de Simeone llegó a La Cerámica con apenas diez jugadores de campo del primer equipo y sin margen para competir de tú a tú.

El Villarreal, en cambio, convirtió la cita en una fiesta. Era el adiós de Dani Parejo, de Alfonso Pedraza y de Marcelino, que deja como legado un club instalado en la aristocracia europea. El 1-0 llegó precisamente con un penalti transformado por Parejo, homenaje perfecto en su despedida.

El Atlético evidenció sus carencias. Musso cometió la falta del penalti y volvió a mostrar que aún está lejos del nivel de Oblak. En el lateral izquierdo, Pepé confirmó que el equipo arrastra un problema de nivel desde hace varias temporadas.

Pedraza también se regaló un tributo: inició la jugada del 2-0 que Ayoze culminó ante una defensa blanda. La comparación con Lenglet, que se despedía sin contundencia y con errores graves, resultó inevitable.

En medio del vendaval amarillo, Antoine Griezmann dejó su último destello. Botó el córner del gol del honor y acarició la centena de asistencias como rojiblanco. LaLiga y el Atlético lloran su marcha, consciente de que se va un símbolo irrepetible.

El peso de los jugadores

Simeone lo repite: “Esto va de jugadores”. Y el partido lo confirmó. Ayoze y Mikautadze fueron aviones frente a una defensa debilitada, con Pubill y Hancko obligados a retirarse al descanso. Gueye dominó el centro del campo frente al esfuerzo de Vargas, otro ejemplo de la diferencia de calidad.

El Atlético, pese a estar mermado, recordó que durante la temporada fue capaz de endosar una manita al Real Madrid, otra al Betis y eliminar dos veces al Barcelona. Pero en La Cerámica no había fuerzas ni efectivos para repetir hazañas.

El Villarreal celebró con justicia. Marcelino se despidió con un triunfo que refuerza su legado, mientras Parejo y Pedraza recibieron el cariño de la afición amarilla.

El Atlético, por su parte, debe mirar al mercado. La falta de profundidad y calidad en ciertas posiciones quedó expuesta. Simeone multiplicó recursos, pero al final los jugadores marcan las diferencias.

La temporada termina con un mensaje claro: toca acertar en los fichajes. Solo así el Atlético podrá volver a competir de verdad con Barcelona y Real Madrid. @mundiario