La memoria de Diana de Gales vuelve a poner a sus dos hijos en el mismo lugar de partida, pero esta vez parece que Guillermo y Harry no quieren recorrer el mismo camino. El 31 de agosto de 2027 se cumplirán 30 años de la muerte de la princesa y, mientras comienzan a multiplicarse los proyectos para recordar su figura, los hermanos estarían preparando homenajes muy diferentes.
El contraste resulta especialmente llamativo porque, hace apenas nueve años, ambos hicieron exactamente lo contrario. En 2017 se sentaron juntos ante las cámaras para hablar de su madre en Diana, nuestra madre: su vida y legado, un documental en el que compartieron recuerdos de infancia y explicaron cómo habían vivido la pérdida cuando todavía eran adolescentes. Ahora, según informaciones publicadas en Reino Unido, esa etapa de exposición conjunta parece haber quedado definitivamente atrás.
Guillermo no quiere volver a abrir aquella puerta
El príncipe de Gales habría rechazado varias propuestas relacionadas con documentales sobre Diana para el aniversario. Según fuentes citadas por The Times, considera que el programa de 2017 fue su última gran declaración pública sobre su madre y que no tiene intención de repetir aquella experiencia emocional.
En aquella ocasión, Guillermo explicó abiertamente cómo había vivido la separación de sus padres y la muerte de Diana. Tenía 15 años cuando ella falleció y, junto a su hermano, tuvo que enfrentarse a una exposición pública extraordinaria mientras millones de personas seguían cada paso del duelo de la familia.
Casi una década después, el heredero parece preferir otro tipo de recuerdo. La intención que se le atribuye es mantener a Diana en un terreno más privado, sin convertir el aniversario en otra ronda de declaraciones personales ni en una nueva oportunidad para que las diferencias familiares ocupen el centro de la historia. La decisión adquiere todavía más significado porque coincide con una nueva etapa de tensión entre los hermanos.
Harry mira justo en la dirección contraria
Mientras Guillermo se aparta, Harry estaría explorando distintas fórmulas para conmemorar a su madre. Entre ellas se encuentra la posibilidad de producir un documental coincidiendo con el 30º aniversario, aunque por ahora no existe un proyecto cerrado ni confirmado.
El duque de Sussex habría comenzado además a contactar con personas que conocieron a Diana, entre familiares y amigos, para estudiar cómo podría abordar su legado. Es una estrategia que encaja con el interés que ha mostrado durante años por mantener viva la memoria de su madre y por hablar públicamente del impacto que tuvo su muerte en su vida.
La posible producción tendría además un elemento especialmente delicado: Harry tendría que decidir qué historia de Diana quiere contar y a quién quiere escuchar. Y en ese escenario aparece un personaje que ha vuelto a colocar a la princesa en el centro de la conversación: Charles Spencer.
El tío que acaba de reabrir el álbum familiar
El hermano de Diana acaba de publicar El canto del cisne: Diana, mi hermana, unas memorias en las que ofrece su propia versión de la vida de la princesa, de su relación con ella y de los acontecimientos que rodearon su muerte. El libro ha provocado una nueva polémica alrededor de la familia real, especialmente por las afirmaciones de Spencer sobre Carlos III y otros episodios relacionados con la Casa Windsor.
La coincidencia temporal resulta difícil de ignorar. Mientras Spencer vuelve a contar la historia de Diana desde su posición de hermano, Harry estaría estudiando hacer lo mismo desde la de hijo.
Según Vanity Fair, el heredero habría recibido con malestar algunas de las revelaciones del libro, mientras que Spencer sostiene que Harry conocía previamente su contenido. Estas son versiones atribuidas a las partes y no una explicación oficial de Buckingham Palace.
Por eso, un hipotético documental de Harry podría convertirse en una pieza especialmente sensible si incorporase testimonios de su tío o de personas cercanas a la familia.
De aquel documental de 2017 a dos versiones de Diana
Lo más simbólico de esta historia es precisamente comparar las dos fotografías. En 2017, Guillermo y Harry aparecieron juntos para recordar a su madre. Eran dos hermanos que, pese a sus diferencias, compartían una experiencia que nadie más podía entender completamente: haber perdido a Diana siendo niños y haber tenido que despedirse de ella ante los ojos del mundo.
Guillermo optaría por el silencio; Harry podría volver a hablar. La diferencia no es menor. Para el futuro rey, la memoria de Diana parece estar cada vez más vinculada a la intimidad y a la continuidad familiar. Para su hermano, en cambio, su figura continúa siendo una parte importante de su identidad pública y de los proyectos con los que intenta mantener vivo su legado.
Y ahí está la paradoja: cuanto más se acerca el aniversario que debería unirlos alrededor de la memoria de su madre, más evidentes parecen sus caminos separados.
Diana vuelve a ser el centro de todas las miradas
La expectación alrededor de 2027 apenas ha comenzado. El aniversario número 30 reúne todos los ingredientes para devolver a Lady Di a las portadas: nuevos libros, documentales, recuerdos familiares y, probablemente, una nueva revisión de la relación entre la princesa y la monarquía británica.
Harry ya ha demostrado que no teme hablar de los episodios más dolorosos de su infancia. En sus memorias En la sombra abordó con detalle la muerte de Diana y el impacto que tuvo sobre él. También ha insistido públicamente en su deseo de honrarla y mantener vivo aquello que considera su legado.
Guillermo, en cambio, parece haber elegido otra fórmula: dejar que su madre forme parte de su vida sin volver a convertir el duelo en un espectáculo televisivo. Quizá sea la diferencia más reveladora entre los dos hermanos. Uno parece querer cerrar definitivamente el capítulo de las cámaras. El otro todavía busca la manera de volver a abrirlo.
Y mientras tanto, Diana vuelve a demostrar que, incluso tres décadas después de su muerte, sigue teniendo algo que ningún miembro de la familia Windsor consigue controlar del todo: la capacidad de convertir cada aniversario en una nueva historia. @mundiario
