La Fiscalía de Corea del Sur ha imputado este viernes al jefe de la Policía de Seúl , Kim Kwang Ho, por presunta negligencia en relación con la tragedia que tuvo lugar el 29 de octubre de 2022 en el barrio de Itaewon con motivo de las fiestas de Halloween, en las que murieron 159 personas a causa de una estampida . Los fiscales han presentado así su acusación contra Kim Kwang Ho por considerar que la respuesta dada por las fuerzas de seguridad fue insuficiente ante la gran aglomeración que se dio aquel día en esas calles. La imputación llega un año y tres meses después de la tragedia, si bien en enero de 2023, un equipo especial de investigación comenzó a dar forma a esta y a la de otros 22 altos cargos por la «respuesta fallida» de las autoridades. Ahora, los fiscales apuntan a que Kim Kwang Ho «incumplió sus obligaciones y su deber profesional» por no haber desplegado un dispositivo de seguridad de forma previa al evento. Noticia Relacionada estandar No Conmoción en Corea del Sur por los 153 muertos en una estampida durante la fiesta de Halloween Pablo M. Díez Las víctimas, en su mayoría jóvenes de 20 años, perecieron asfixiadas o pisoteadas en un amontonamiento en un callejón en la popular zona de bares de Itaewon, en Seúl Así, el jefe de la Policía, que podría ser destituido, se ha convertido en la persona con mayor cargo en ser imputada en el marco del caso, según informaciones de la agencia surcoreana de noticias Yonhap. Hace un año que la propia Policía completó su informe sobre lo sucedido aquella noche y estableció que el desastre fue causado «por la incapacidad de las autoridades». El equipo de investigación señaló que las autoridades –como la oficina del distrito, la Policía o el Cuerpo de Bomberos–, no tomaron medidas adecuadas de prevención, rescate o control de desastres. De haber sido introducidas, recoge el informe, se podría haber evitado un número tan alto de víctimas mortales.
