Como explica a este periódico el abogado y experto en temas digitales y redes sociales Samuel Parra, este tipo de errores son muy comunes en redes sociales. ¿La razón? Los fallos en las herramientas destinadas a la moderación de los contenidos.
«Ni Facebook ni Instagram están constantemente revisando cada foto para ver si cumple sus criterios, lo que hay son unos estadios. Cuando publicamos algo, el resto de usuarios tienen la posibilidad de reportarlo si consideran que va en contra de las normas de la red social. Cuando se reciben muchas quejas de un mismo contenido, el algoritmo -y aquí ya depende de cómo lo tengan configurado- puede determinar que la queja está fundada porque hay mucha gente distinta que ha denunciado. No hay un humano que presione un botón para retirar la fotografía, es una máquina la que lo hace», explica el experto.
Efectivamente, esta no es la primera vez que Instagram comete un error a la hora de censurar contenido. El pasado agosto, la plataforma retiró un cartel promocional de la última película de Pedro Almodóvar por contener la imagen de un pezón femenino. Finalmente,la red social reculó y permitió la publicación. Lo mismo ocurrió hace unas semanas con una imagen de la usuaria Shana Chappell, que empleo su cuenta para criticar al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, después de que su hijo, un militar, falleciese durante el atentado ocurrido en el aeropuerto afgano de Kabul a finales de agosto.

