Kamala Harris ha prometido 310 millones de dólares adicionales para conseguir erradicar las carencias en Centroamérica. Se dividirán en «255 millones en ayuda humanitaria» y otros «55 para abordar la inseguridad alimentaria» en la zona. Los huracanes Iota y Eta unidos a la pandemia han atacado duramente a la zona que dejaron 200 muertos y 15.000 millones de dólares en pérdidas.
Por su parte Alejandro Giammattei, el presidente de Guatemala, destacó que «Estados Unidos planea aumentar la ayuda a la región y fortalecer nuestra cooperación para gestionar la migración de una manera eficaz, segura y humana». La creación de esperanza y su deseo de tener a Estados Unidos como socio fueron las dos premisas del discurso del mandatario centroamericano.
El plan de el año que viene incluye 4.000 millones de dólares de los que Biden ha solicitado 861, no obstante, están previstos en el presupuesto del próximo año y aún tienen que ser aprobados por el Congreso. Tal y como narró la vicepresidente se encuentran analizando «las causas de la pobreza, las faltas de oportunidades económicas, las condiciones climáticas extremas, la violencia contra las mujeres, indígenas, LBGTQ y afrodescendientes», aseguró.
La «estrategia integral» se basa en desarrollar temas de forma bilateral y multilateral junto a organizaciones humanitarias para «avanzar y crear un sentido de esperanza hacia el futuro», comunicó Harris, que el próximo martes se reunirá en una mesa redonda virtual con fundaciones guatemaltecas. El próximo junio la visita será presencial, sin embargo, anteriormente, el 7 de mayo, se verá las caras virtualmente con López Obrador junto al ministro de Economía, Marcelo Ebrard, y Tatiana Clouthier, ministra de Economía. Uno de los temas que tratarán será el programa ‘Sembrando Vida’ por el que el presidente de México pretende disminuir la migración con un programa que fomente visas de trabajo y la nacionalidad de campesinos que planten árboles en Centroamérica, un acuerdo que sufragaría Estados Unidos.


