Kang-in Lee y el reto de heredar el 7 de Griezmann en el Atlético de Madrid

El Atlético de Madrid ha anunciado de forma oficial la incorporación de Kang-in Lee, convirtiéndose en el primer futbolista surcoreano en defender la camiseta del conjunto rojiblanco. El atacante de 25 años desembarca en el proyecto de Diego Pablo Simeone tras cerrar su etapa en el Paris Saint-Germain, entidad con la que se proclamó bicampeón de la Champions League. El centrocampista firma un contrato de larga duración que le vinculará al club madrileño hasta el año 2031 y asumirá la responsabilidad de luciendo el histórico dorsal número 7 que dejó vacante Antoine Griezmann.

El acuerdo se ha terminado de concretar tras varios intentos previos por parte de la dirección deportiva colchonera. Mateu Alemany, que ya conocía las virtudes del jugador desde su etapa coincidente en el Valencia, intentó su fichaje durante el mercado invernal viajando a la capital francesa. Aunque el PSG bloqueó su salida a mitad de curso, la falta de minutos en las rondas decisivas de la última Liga de Campeones abrió definitivamente las puertas a un traspaso estival que el futbolista veía con excelentes ojos para recuperar protagonismo.

El internacional surcoreano afronta este nuevo reto tras disputar el pasado Mundial con su selección, donde ofreció actuaciones destacadas a pesar de la eliminación de su combinado en la fase de grupos. Su llegada supone el tercer refuerzo del mercado para el Atlético de Madrid, sumándose a las incorporaciones ya confirmadas del lateral Alejandro Grimaldo y del pivote danés Morten Hjulmand para apuntalar la plantilla de cara a la nueva temporada.

En el aspecto táctico, el exfutbolista del Mallorca aporta al esquema de Simeone un perfil desequilibrante desde el costado derecho, actuando a banda cambiada para aprovechar su golpeo de zurda, visión de juego y capacidad para filtrar pases interiores. Además de ocupar la demarcación de extremo, el Balón de Oro del Mundial Sub-20 en 2019 se adapta a la posición de interior en una medular de tres componentes, ofreciendo recursos creativos ante defensas replegadas.

La incorporación de Kang-in Lee no genera problemas en el cupo de extracomunitarios del vestuario rojiblanco. Las plazas quedaron liberadas tras la reciente nacionalización del argentino Nahuel Molina y la salida de Conor Gallagher en la ventana invernal. Tras disfrutar de unos días de descanso por su participación internacional, el futbolista se incorporará de inmediato a la disciplina del equipo para iniciar la pretemporada.

Toma el número de una leyenda viviente del club

El regreso de Kang-in Lee al fútbol español marca el inicio de una etapa crucial en su carrera. A sus 25 años, el talentoso zurdo formado en la academia del Valencia vuelve a una competición que conoce a la perfección y en la que ya demostró una adaptación inmediata. Tras tres temporadas de progresión constante en el Paris Saint-Germain a las órdenes de Luis Enrique, el internacional surcoreano desembarca en el Metropolitano en busca de la continuidad necesaria para consolidarse definitivamente en la élite europea.

Su llegada responde a una necesidad imperiosa dentro del esquema rojiblanco. Tras la salida de varias referencias en la parcela ofensiva, el cuerpo técnico requería con urgencia un perfil dotado de imaginación, visión y capacidad para desbordar en el uno contra uno. En este sentido, la versatilidad de Kang-in Lee permitirá a Diego Simeone alternar diversos sistemas tácticos, ganando variantes diferenciales tanto en la construcción del juego como en la resolución dentro del último tercio del campo.

Con este trasfondo, la dirección deportiva apura los detalles de la plantilla mientras el plantel afronta sus primeros test estivales. Entre tanto, la afición colchonera aguarda con ansias el debut de su nuevo número 7, un dorsal con un peso histórico inevitable al estar llamado a recoger el testigo de Antoine Griezmann.

Sin embargo, el surcoreano asume el reto desde una propuesta futbolística muy distinta a la del mito francés. Aunque no destaca por ser un goleador voraz, su depurada técnica individual y su inteligencia espacial pueden ser la llave para potenciar el rendimiento de arietes como Alexander Sorloth y Julián Alvarez, si es que finalmente ambos se quedan en la disciplina rojiblanca. 

Así, entre la expectativa de la grada y la exigencia del banquillo, Kang-in Lee inicia su andadura en el feudo de San Blas. El reto es mayúsculo, pero el talento del atacante asiático sugiere que tiene todos los argumentos para adueñarse del ataque rojiblanco y escribir su propio capítulo en la historia del club. @mundiario