Las imágenes del dispositivo, tomadas aparentemente a las afueras de la capital ucraniana, fueron compartidas a través de Telegram a mediados del pasado mes de marzo. El KUB-BLA está fabricado por la empresa rusa Kalashnikov, conocida por su popular fusil de asalto AK-47. Según el portal de información militar ‘1945’, el dispositivo tiene una envergadura de 1,2 metros, puede alcanzar los 130 kilómetros por hora y mantenerse en el aire durante 30 minutos antes de atacar al objetivo lanzando explosivos.
Por el momento, se desconoce si el dispositivo estaba funcionando de forma plenamente autónoma, sin contar con el control de ningún ser humano. De lo que no cabe ninguna duda es de que Rusia es uno de los países que más fuerte están apostando por el desarrollo de tecnología con capacidad de acabar con vidas humanas sin necesidad de que ninguna persona controle su actuación.
Según señala ‘Bulletin of the Atomic Sciencist’, es posible que ni siquiera sea la primera vez que el país recurre a estos dispositivos en situción de combate. Algunos análisis sugieren que los restos de un dron encontrado en Siria en 2019 eran, precisamente, de un KUB-BLA.<iframe width=»560″ height=»315″ src=»https://www.youtube.com/embed/04Axpl5H9Wo» title=»YouTube video player» frameborder=»0″ allow=»accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture» allowfullscreen></iframe>
Una tecnología polémica
Durante los últimos años, expertos en IA, gobiernos y organizaciones sin ánimo de lucro han alertado sobre los riesgos que implica dejar en manos de una máquina la decisión de quién vive y quién muere en el campo de batalla. Expertos consultados por ABC hace unos meses, dejaron claro que, al final, un dispositivo tecnológico siempre corre el riesgo de cometer errores, por lo que desaconsejaban el empleo de este tipo de armamento. Por el momento, a pesar de ello, no se ha alcanzado un acuerdo internacional que ayude a controlar su uso.
Rusia, además, es uno de los países que más fuerte está apostando por el desarrollo de armamento autónomo. Y es que el dron KUB-BLA no es el único dispositivo de este tipo que forma parte de su arsenal. El país también cuenta, por ejemplo, con una versión automatizada de su tanque T 14 Armata, que es capaz de responder al fuego enemigo sin que un ser humano se lo ordene.

