Cuando Elizabeth Holmes decidió dejar sus estudios en la Universidad de Stanford para cambiar el mundo apenas tenía 19 años. Era 2003, internet comenzaba a estar en todas partes y la tecnología avanzaba a una velocidad de miedo, con paso firme. Silicon Valley ya llevaba un buen puñado de años siendo el sitio en el que había que estar si tenías una gran idea y la resiliencia suficiente para sacarla adelante. En el caso de la joven Holmes, esa idea consistía en revolucionar la salud. A través de su empresa emergente, Theranos, prometía hacer análisis de sangre completos a precio de derribo a partir de una simple gota de sangre. Noticia Relacionada estandar No Ketamina, LSD y setas alucinógenas: las… Ver Más
