La clave ofensiva del Atlético ante el Alavés: Jonathan David aprieta y Julián busca despertar

El Atlético de Madrid aterriza en la reanudación del campeonato doméstico con un panorama radicalmente opuesto al que condicionó sus primeros pasos de la temporada. Diego Pablo Simeone ha recibido la noticia más esperada por el cuerpo técnico al certificar que la enfermería rojiblanca ha quedado completamente desierta para el compromiso en Mendizorroza. Por primera vez en lo que va de curso, el entrenador argentino tiene a su entera disposición a los veinticinco integrantes de la primera plantilla para afrontar la visita al feudo del Deportivo Alavés.

La disponibilidad total de los efectivos permitirá al preparador bonaerense archivar definitivamente los parches tácticos y los experimentos forzados a los que tuvo que recurrir durante las semanas precedentes. Entre las soluciones de emergencia destacó la reconversión de Ademola Lookman como improvisada referencia en punta, un recurso que restó profundidad exterior al equipo pero sirvió para capear el temporal. Con el grupo al completo, el preparador colchonero podrá recolocar cada pieza en su demarcación natural para recuperar los automatismos habituales.

En el centro del debate táctico emerge con fuerza la figura de Jonathan David, convertido por méritos propios en el delantero más inspirado y resolutivo de la plantilla. El ariete canadiense se postula como el favorito indiscutible para liderar el ataque en Vitoria tras completar un mes sobresaliente. Su aterrizaje en el parón de selecciones estuvo avalado por un botín de tres dianas y una asistencia en sus tres últimas apariciones ligueras, una racha prodigiosa que prolongó en territorio sudamericano al ver puerta con el combinado de su país frente a Chile.

La efervescencia anotadora del internacional norteamericano contrasta abiertamente con el momento de atasco que atraviesa Julián Alvarez en la vanguardia rojiblanca. El atacante de Calchín sigue sin alcanzar su mejor versión sobre el tapete verde y todavía no ha conseguido estrenar su casillero goleador oficial en lo que va de campaña. Su sequía empieza a pesar en el ánimo del futbolista, obligado a dar un paso al frente para justificar la enorme inversión y la confianza ciega que depositaron en su fichaje.

A pesar de las dudas generadas por su sequía frente al marco contrario, la figura de La Araña continúa blindada por el respaldo incondicional del vestuario y del propio Simeone. El cuerpo técnico valora su sacrificio defensivo, sus constantes apoyos en tres cuartos de campo y su capacidad para generar huecos a sus compañeros de línea. No obstante, en el seno del club son plenamente conscientes de que el Atlético necesita recuperar con urgencia el colmillo realizador del argentino para sostener su candidatura a levantar títulos en mayo.

La alternativa de Sorloth y la persecución implacable al Barça

El abanico de recursos ofensivos se amplía de manera exponencial con la esperada reaparición de Alexander Sorloth en una lista de convocados. Tras permanecer en el dique seco durante casi dos meses por una inoportuna lesión muscular, el tanque noruego regresa a la dinámica competitiva para aportar un registro único al frente del ataque. Su imponente corpulencia física y su instinto de rematador clásico ofrecen a Simeone una variante táctica letal para desatascar encuentros cerrados a través del juego aéreo.

Aunque el cuerpo médico aconseja dosificar los esfuerzos del gigante escandinavo para evitar sobrecargas prematuras, su presencia en el banquillo otorga una alternativa diferencial en el tramo final de los partidos. Su perfil como boya para fijar a los defensas centrales rivales libera de ataduras a los mediapuntas y añade una amenaza permanente en las jugadas a balón parado. Con tres delanteros de primer nivel pugnando por un puesto, la competencia interna en la delantera colchonera alcanza su punto de ebullición.

El compromiso en territorio vitoriano se perfila como un examen de madurez ineludible en el que el margen de error para los colchoneros es prácticamente inexistente. Con 16 puntos acumulados en la tabla clasificatoria tras un inicio solvente pero no exento de sobresaltos, el Atlético está obligado a salir con los tres puntos bajo el brazo de Mendizorroza. La exigencia clasificatoria no concede tregua en un torneo donde cualquier pinchazo a domicilio puede resultar letal en la carrera por el título de Liga.

La urgencia por sumar de tres en tres responde a la marcha imparable que viene protagonizando el FC Barcelona desde la jornada inaugural del campeonato. El conjunto dirigido con mano firme por Hansi Flick domina la clasificación con un pleno perfecto de 21 puntos en las siete primeras fechas, abriendo una brecha de cinco unidades que los rojiblancos no pueden permitirse ver ampliada. La presión ambiental de un estadio volcánico obligará a los pupilos del Cholo a mantener una concentración máxima en las dos áreas.

Con la enfermería completamente vacía y los jugadores ocupando sus posiciones naturales, el Atlético de Madrid no tiene excusas para no desplegar su mejor fútbol sobre el césped alavés. Simeone dispone de todas sus armas tácticas para ensamblar un bloque indestructible y resolver el atasco realizador de sus principales figuras. La batalla de Mendizorroza marcará el verdadero pulso competitivo de una escuadra decidida a recortar distancias con la cabeza de la clasificación y demostrar que aspira a todo. @mundiario