Desde hace más de una década, la política europea ha señalado como uno de los riesgos para su estabilidad la existencia de partidos populistas y euroescépticos de extrema derecha representados inicialmente por el antiguo Frente Nacional francés. En estos años se ha creado hasta un puesto en la Comisión encargado de la «defensa de los valores europeos» y se han puesto en marcha procedimientos sancionadores contra dos países por considerar que algunas de sus decisiones contradecían los principios democráticos básicos. Y, sin embargo, esos partidos no han dejado de crecer, hasta el punto de ser la fuerza política dominante en varios países y participar o dirigir el gobierno. El grupo parlamentario Identidad y Democracia (ID), más radical en sus planteamientos… Ver Más

