La historia

Lo que mal empieza, suele terminar peor. Pasa en la vida privada y en la pública. Para evitar este pronóstico, los que llegan al poder pusieron de moda buscar fórmulas revisionistas con un discurso de ficción, que la Argentina de los Kirchner exportó a España bajo el término «relato». Los españolitos de Podemos y del PSOE de Pedro Sánchez lo compraron deprisa y el resto entró al trapo de las mentiras. No quisieron saber que ese cuento, viejo por otra parte, era papel de envolver pescado podrido y, al final, huele, revuelve las tripas y afloja el bolo digestivo de la inteligencia.

Reescribir la historia, de ciudad de México a Punta Arenas, es una tentación recurrente a la que, ahora, se… Ver Más