El FC Barcelona vive una noche agridulce tras la lesión de Lamine Yamal. El delantero adelantó al equipo con un penalti que él mismo provocó, pero inmediatamente después sintió un fuerte dolor en el isquiotibial izquierdo que le obligó a pedir el cambio.
Las primeras exploraciones son preocupantes. Todo apunta a una rotura muscular que le mantendría fuera de los terrenos de juego durante al menos cinco semanas. De confirmarse, el joven talento diría adiós a lo que resta de LaLiga y llegaría muy justo al inicio del Mundial.
El momento fue especialmente duro. Tras celebrar el gol, Lamine se detuvo visiblemente afectado y tuvo que ser atendido por los servicios médicos antes de abandonar el campo. La prudencia se impuso desde el banquillo y el cambio fue inmediato para evitar daños mayores.
Más allá del golpe deportivo, el impacto emocional también es significativo. Lamine estaba firmando una temporada espectacular, con 24 goles y 18 asistencias, consolidándose como una de las grandes figuras del equipo dirigido por Hansi Flick.
El Barça queda ahora a la espera de pruebas definitivas que confirmen el alcance de la lesión. Mientras tanto, la preocupación es total. Perder a su jugador más desequilibrante en el tramo decisivo puede condicionar el final de temporada. @mundiario
