Carlo Ancelotti ha tomado una decisión que puede marcar un antes y un después en la selección de Brasil. A falta de confirmación oficial, el técnico italiano perfila una lista para el Mundial 2026 en la que no figura Neymar, uno de los grandes símbolos del fútbol brasileño en la última década.
Según informa la conocida cadena Espn, la ausencia del ex jugador del Barça y PSG responde a varios factores, con el estado físico como principal condicionante. Desde la federación se ha insistido en que solo los jugadores al cien por cien tendrán cabida, y Neymar arrastra problemas físicos y falta de ritmo competitivo en los últimos meses.
El delantero apenas ha tenido continuidad desde su grave lesión de rodilla y su regreso al Santos no ha sido suficiente para recuperar sensaciones. Su inactividad con la selección, sin partidos desde octubre de 2023, también ha pesado en la decisión técnica.
15 minutos que valen oro
Ancelotti parece decidido a impulsar un cambio de ciclo: un equipo más joven, con un enfoque colectivo que reduzca la dependencia de una sola figura, incluso si esa figura se llama Neymar. Con la lista casi definida, jugadores como Paquetá o Igor Thiago pelean por los últimos cupos.
Y si hablamos de presente con aroma a futuro, es imposible pasar por alto a Endrick. El atacante, cedido por el Real Madrid al Lyon, fue el gran agitador del duelo entre Brasil y Croacia en esta fecha Fifa. Él solo desordenó el partido: dos asistencias, velocidad imparable y una capacidad para romper líneas que obligó a los defensores a recurrir a faltas duras, como la de Luka Vuskovic.
Quizás por lo que Carlo vio en él —un revulsivo capaz de cambiar un partido en minutos— la presencia de Neymar, cada vez más castigado por las lesiones y lejos de su mejor versión, empieza a verse como prescindible. Con un Endrick así, no solo es asumible tenerlo en el banquillo: es perfectamente imaginable verlo como titular en el próximo Mundial. Sus 15 minutos ante Modric y compañía, sumados a lo que viene mostrando en la Ligue 1, son una carta de presentación difícil de ignorar.
La decisión final, que se conocerá en mayo, ya ha generado un terremoto en el entorno del fútbol brasileño. La posible ausencia de Neymar no sería solo un movimiento deportivo: marcaría el cierre simbólico de una era en la historia reciente de la Canarinha. @mundiario
