El Sevilla asaltó Riazor con una victoria de esas que duelen en el alma a la afición deportivista. El conjunto dirigido por Luis García Plaza no solo se llevó los tres puntos del feudo gallego, sino que además rompió de forma tajante con el invicto de un Deportivo que venía cosechando una trayectoria sólida. Dicha racha inicial había permitido al cuadro coruñés codearse con la élite de LaLiga y alcanzar puestos que dan acceso directo a la Europa League.
Ahora al vestuario blanquiazul le toca lidiar con la cruda realidad y afrontar las consecuencias directas de las decisiones de Antonio Hidalgo. El técnico decidió realizar rotaciones en la alineación titular cuando aparentemente no resultaba necesario. Esta estrategia genera debate si se considera que el objetivo prioritario del plantel debe ser certificar la permanencia tan pronto como sea posible, un reto que pasa inevitablemente por convertir Riazor en un auténtico bastión inexpugnable.
Otro factor determinante en este tropiezo en casa radica en la evidente dependencia que sufre el esquema respecto a la figura de Pierre-Emerick Aubameyang. El experimentado delantero y máximo realizador del Dépor se quedó en blanco durante los noventa minutos y el resultado final fue la derrota. La falta de alternativas de cara a puerta quedó al descubierto en un choque donde la efectividad local brilló por su ausencia.
Los registros estadísticos confirman que si el atacante gabonés no ve portería, ningún otro futbolista parece tener la puntería suficiente para mandar el balón al fondo de la red. Hasta la fecha, cinco de los nueve tantos anotados por el conjunto blanquiazul llevan la firma del punta africano. Además de su aportación goleadora, el veterano delantero destaca como el máximo asistente del equipo con un total de dos pases de gol.
Esta excesiva concentración del caudal ofensivo en una sola pieza convierte al colectivo en un bloque predecible ante defensas organizadas. Los rivales han detectado que neutralizar al ariete africano reduce drásticamente las opciones de peligro del equipo coruñés en los metros finales.
Yeremay exige paso al frente para diversificar el ataque coruñés
Ante este panorama, la figura de Yeremay Hernández emerge como el elemento diferencial llamado a compartir el peso de la responsabilidad ofensiva. Con el permiso de Aubameyang, la joven perla del proyecto deportivo debe dar un paso al frente de forma inmediata. Ante el Sevilla dejó destellos de su enorme calidad en la que representó su primera titularidad de la presente campaña en la competición doméstica.
La gestión que realice Antonio Hidalgo con los minutos del canario será crucial en las próximas jornadas, empezando por el exigente compromiso ante el Real Betis. La puesta a punto de su condición física determinará el impacto que pueda ofrecer sobre el terreno de juego. Su velocidad, verticalidad y capacidad goleadora resultan indispensables para el equipo, especialmente en aquellas tardes donde el dorsal siete no muestre su versión más brillante.
Ciertamente, no se puede exigir un rendimiento inmediato al máximo nivel a un futbolista que completó una pretemporada en blanco debido a una molesta pubalgia. Tras sumar cuatro intervenciones saliendo desde el banquillo, el atacante necesita acumular ritmo de competición para alcanzar su estado óptimo. El cuerpo técnico confía en acelerar su integración sin correr riesgos innecesarios que puedan provocar una recaída en su lesión.
El Deportivo requiere con urgencia la mejor versión de su canterano para formar una dupla letal junto a Aubameyang que depare alegrías a la parroquia de Riazor. Una segunda amenaza en el frente de ataque evitará que los contrincantes sientan que basta con atar en corto al gabonés para arañar puntos. La recuperación plena de Yeremay se perfila como un factor determinante para el presente y el futuro del club en su curso de reencuentro con la Primera División.
El vestuario afronta la semana de trabajo con la lección aprendida tras encajar la primera derrota de la temporada ante su público. El margen de mejora pasa por ajustar la solidez defensiva y encontrar vías alternativas de anotación en el esquema de Hidalgo. @mundiario
