Aunque era su primera cumbre en persona desde 2019, primero por la pandemia y luego por la política de ‘Covid 0’, no se esperaba mucho de la reunión mantenida este jueves en Pekín por los dirigentes de China y la Unión Europea debido a sus crecientes disputas comerciales y políticas. De hecho, se esperaba tan poco que ni siquiera se había preparado una declaración final conjunta ni se había previsto la típica firma de acuerdos habituales en estos casos. Si, hace cuatro años, la UE ya empezó a definir al autoritario régimen del Partido Comunista como un «rival sistémico» , la opacidad de Pekín sobre los orígenes del Covid-19 y su postura cada vez más agresiva con Taiwán y en… Ver Más
