A las cinco de la mañana de este martes no hay un alma por las calles del sur de Manhattan, ese momento extraño de Nueva York en el que lo que más se oye es el canto de los pájaros. La excepción es una pequeña plaza frente a los juzgados de lo penal, entre las calles Centre y Lafayette. Aquí el día ha comenzado varias horas antes, cuando se ha empezado a formar la cola para conseguir una entrada al espectáculo más demandado esta temporada en Nueva York: el primer juicio, quizá el último, contra Donald Trump. Es el último día en el que los doce miembros del jurado, quienes decidirán sobre la culpabilidad de Trump, escucharán a la acusación… Ver Más
