El Gobierno de Hong Kong celebra hoy sus elecciones legislativas con un año de retraso, tras amañar el proceso para imposibilitar una victoria del frente prodemocracia. Los resultados que arrojan las urnas suponen, por tanto, la menor de las sorpresas. Estos comicios sirven, más bien, para corroborar que Hong Kong representa una anomalía histórica –un territorio libre, abierto y moderno pese a estar controlado por la dictadura más poderosa del mundo– que el autoritarismo chino ya ha corregido.
De acuerdo a la nueva ley electoral, los 4,5 millones de votantes tan solo elegirán por sufragio directo 20 de los 90 escaños del Consejo Legislativo, a disputa entre 153 candidatos preaprobados por el Ejecutivo como «patriotas». Ante la parcialidad evidente de… Ver Más

