Las malas noticias sobrevuelan Can Barça antes del partido contra el Girona

El Barça ya tiene una baja confirmada para Montilivi: Marcus Rashford está fuera. El inglés no se ha entrenado este domingo con el grupo y, por tanto, no estará este lunes ante el Girona. Una ausencia que se siente especialmente porque Rashford, más allá de su rol, venía siendo una pieza de impacto: el tipo de jugador que cambia un partido en dos carreras, incluso cuando el equipo no está fino.

La lesión tiene su origen en el golpe sufrido frente al Mallorca. No parecía grave, tanto que ni siquiera se emitió parte médico tras aquel encuentro. Pero la realidad ha terminado imponiéndose: las molestias en la rodilla izquierda se han alargado, le dejaron fuera contra el Atlético y ahora lo descartan también para un duelo que el Barça necesita como el aire. No es una rotura, pero sí un freno. Y en este Barça joven, cada freno se convierte en una cuesta.

La noticia buena, en cambio, tiene nombre y apellidos: Raphinha vuelve. El brasileño ya suma tres entrenamientos con el grupo y está en condiciones de entrar en la convocatoria. Eso sí, el contexto invita a pensar que Flick será prudente. Lo más lógico, viendo cómo maneja este tipo de regresos, es que no lo fuerce de inicio y lo reserve para el segundo tiempo, cuando el partido se abre, las piernas pesan y su energía se vuelve oro.

Porque, si algo ha quedado claro esta temporada, es que el Barça se explica a partir de Raphinha. Sin él, el equipo pierde presión, pierde continuidad, pierde amenaza sin balón y también pierde carácter. Con él, todo vuelve a tener sentido: la intensidad, las distancias, la fe. Montilivi no será una final, pero sí una prueba de identidad. Y en una noche donde Rashford no estará, el regreso del brasileño suena a salvavidas.

Flick, mientras tanto, tendrá que ajustar el guion. Sin Rashford, el Barça pierde una vía directa hacia el gol y un recurso para romper partidos por fuera. Con Raphinha, recupera el hilo conductor. Y en un equipo que viene de una derrota dolorosa, eso puede ser incluso más importante que un simple nombre en la alineación. @mundiario