¿Los accionistas del Sevilla desconfían de Sergio Ramos? Tensión máxima en la compra del club

Hace poco más de una semana todo eran sonrisas en Sevilla. Sergio Ramos, sus socios y varios accionistas del club salían de un hotel con un documento que certificaba, al menos en apariencia, la compra-venta de la entidad por unos 450 millones de euros, incluyendo la deuda. Sin embargo, con el paso de los días y la necesidad de citarse en la notaría antes del 31 de mayo, los recelos han crecido. La Declaración de Intenciones (LOI) de Ramos expira este mes y las dudas se multiplican.

De acuerdo a la información publicada por el diario As, que lleva la firma de José Espina, en el seno del club no existe plena confianza en que Ramos y Five Eleven Capital puedan reunir de inmediato los 150 millones necesarios para el primer pago, ni tampoco en las garantías del resto del dinero. Además, se exige una ampliación de capital de 80 millones de euros, lo que complica aún más la operación.

Por otro lado, en el entorno del camero circula la sospecha de que la mayoría accionarial a adquirir, cercana al 80%, podría no estar completamente libre de cargas legales. Esto abriría la puerta a futuros problemas judiciales o contratiempos en la gestión del club.

Durante las reuniones previas, Ramos obtuvo el apoyo de las familias que firmaron el pacto de gobernabilidad en 2019, incluido el expresidente José María del Nido Benavente, máximo accionista. Su repentino silencio, tras años de beligerancia, genera inquietud tanto en los accionistas como en el propio Ramos.

El papel del CSD y la notaría

De momento, el Consejo Superior de Deportes (CSD) no ha dado el visto bueno al traspaso de acciones. Se espera que la autorización tarde unas dos semanas, pero hasta entonces no se podrá agendar la cita en la notaría para la compra definitiva.

La incertidumbre se refleja en ambas partes. Los accionistas dudan de la capacidad financiera del grupo inversor, mientras Ramos sospecha de posibles obstáculos legales en la operación. El cruce de recelos amenaza con frenar lo que parecía un acuerdo cerrado.

El desenlace dependerá de la capacidad de Ramos y Five Eleven Capital para demostrar solvencia y de que los accionistas garanticen la disponibilidad de los títulos. La operación, que se presentó como histórica, ahora se encuentra en un punto crítico.

Si finalmente se firma, Sergio Ramos se convertiría en el nuevo propietario del Sevilla, marcando un giro radical en la historia del club. Pero si las dudas persisten, el proyecto podría desmoronarse antes de llegar a la notaría. @mundiario