Los Boston Celtics han arrancado los playoffs como lo hacen los equipos llamados a dominar: sin dudas, sin fisuras y con autoridad. Su victoria por 123-91 ante los Philadelphia 76ers no fue solo un triunfo, sino una declaración de intenciones en una Conferencia Este donde parten como grandes favoritos.
El partido quedó prácticamente resuelto desde el primer cuarto. Un parcial de 33-18 marcó el tono de una noche en la que Boston impuso su ritmo y controló cada posesión. La diferencia nunca bajó de los dobles dígitos, reflejo de una superioridad constante que dejó sin margen de reacción a los Sixers.
Jayson Tatum volvió a liderar con naturalidad, rozando el triple-doble con 25 puntos, 11 rebotes y 7 asistencias. A su lado, Jaylen Brown firmó 26 puntos, mientras que la profundidad de plantilla volvió a ser un factor diferencial con aportaciones sólidas desde el banquillo.
Philadelphia, sin Joel Embiid, mostró demasiadas carencias. Tyrese Maxey y Paul George intentaron sostener al equipo, pero el desacierto exterior y la falta de contundencia defensiva condenaron a unos Sixers que necesitarán una reacción inmediata para evitar una eliminación rápida.
El cierre dejó una nota simbólica para el baloncesto español: Hugo González debutó en playoffs, sumando sus primeros minutos en la élite. Mientras tanto, Boston ya mira al siguiente paso. Porque este equipo no compite para avanzar rondas, compite para volver a ser campeón. @mundiario
