Sus críticos dentro del partido consideran el resultado de la votación «una humillación» y sugieren que debería dimitir. Giffey, que gobierna con los Verdes y La Izquierda, llamó hace solo unos días a filas en una entrevista en la que defendió que «Berlín está siendo observado muy de cerca en toda Alemania e internacionalmente, por lo que debemos enviar el mensaje correcto: el derecho a la propiedad está aquí garantizado y estamos trabajando juntos para resolver los problemas de la ciudad». Aludía a su proyecto ‘Alianza por la vivienda’, basada en la cooperación entre grandes propietarios y administración y advirtiendo que «es lo contrario de lo que significa expropiación».
Irregularidades
El voto del SPD facilita el trabajo de la comisión encargada de redactar el proyecto, que fue votado en referéndum el pasado 26 de septiembre con un 56,4% de las papeletas y que contempla la expropiación de 240.000 viviendas. La inmobiliaria Deutsche Wohnen, propietaria de unos 113.000 pisos en la ciudad, es el principal objetivo, pero se verán afectadas también otras empresas como Vonobia y el Grupo Pears, además de la sueca Heimstaden.
El pasado 22 de mayo, sin embargo, la Comisión Electoral determinó que en seis distritos de la ciudad se habían cometido «serias irregularidades», como habían denunciado muchos votantes en la misma jornada electoral. Desde menores de edad votando con la complicidad de los interventores de mesa, hasta clausuras de mesas por falta de papeletas, pasando por colegios en los que se seguía votando tres horas después del cierre de las urnas y cuando ya se habían hecho públicos los resultados. Georg Thiel, encargado de la supervisión del proceso por parte del Senado de Berlín, calificó lo sucedido de «fracaso sistemático» y recomendó la repetición de la votación.
Las expropiaciones representan la nueva batalla de la izquierda berlinesa, después de que el Tribunal Constitucional tumbase el anterior proyecto de tope a los alquileres, que causó una reducción del parque de vivienda en alquiler en la capital alemana de más del 40%.

