El Atlético de Madrid contiene la respiración. A pocos días de una cita clave en Champions, Julián Alvarez se ha convertido en la principal preocupación del cuerpo técnico tras quedar fuera del partido ante el Athletic por molestias musculares en el muslo.
La ausencia del argentino no fue casual. Aunque figuraba en la convocatoria, no participó ni en el calentamiento ni en los habituales ejercicios de activación. Una señal clara de que el problema físico es más delicado de lo que parecía en un primer momento, obligando a Diego Simeone a actuar con máxima cautela.
De acuerdo al diario Marca, el plan del Atlético es claro: proteger a su jugador más determinante. Desde que notó molestias, el delantero ha intensificado su trabajo con fisioterapeutas y recuperadores en el Cerro del Espino. Incluso en día libre para la plantilla, el argentino ha seguido tratándose, consciente de lo que hay en juego.
El objetivo no es otro que llegar al duelo frente al Arsenal en condiciones competitivas. Sin embargo, el contexto no invita al optimismo pleno. Julián acumularía más de diez días sin competir, lo que añade incertidumbre sobre su ritmo y su impacto en un partido de máxima exigencia.
En el club se respira un optimismo moderado ya que se confía en que el descanso y la fisioterapia hagan efecto, pero nadie quiere forzar. La Champions no admite riesgos innecesarios y el Atlético sabe que, con o sin su ‘Araña’, se juega mucho más que un partido. @mundiario
