María, la niña siria que probablemente no existió pero que Spiegel convirtió en símbolo de los refugiados

Hace unas semanas, mientras mantenía una larga conversación telefónica con un compañero griego, gran conocedor de los entresijos de la actualidad del país, me comentaba que el diario alemán Spiegel acabaría reculando con el supuesto escándalo de la niña refugiada de 5 años fallecida y enterrada en un islote del río Evros el pasado mes de agosto. Este noviembre, el medio alemán anunciaba la retirada temporal de los artículos y el podcast sobre el presunto fallecimiento de la pequeña María, siria de 5 años y acusaba al Gobierno heleno de incumplir sus obligaciones con los refugiados que entran en su territorio. Spiegel reconocía que habían cometido errores en la redacción de la noticia, matizando, no obstante, que Atenas tampoco había contado toda la verdad, ya que, según sus datos, los refugiados con los que iba la supuesta niña sí pisaron territorio griego durante su odisea que duró casi un mes. Todo comenzó cuando, según relata el diario alemán, el 20 de julio la ONG HumanRights360 informó a las autoridades griegas y al Tribunal Europeo de Derechos Humanos de que una treintena de refugiados, entre ellos varios niños y una mujer embarazada, estaban varados en un islote de Kisari, en el río Evros, frontera natural entre Grecia y Turquía. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos avisó a Grecia de que los refugiados no podrían ser devueltos a Turquía y dio una semana de plazo para que los encontraran. Un reportero de Spiegel consiguió, a través de la ONG, entrar en contacto con Baidaa S., que se encontraba en ese grupo de personas supuestamente atrapado en Kisari. Era la fuente perfecta para el enviado alemán de Spiegel: habla inglés y tiene un teléfono con GPS e internet. El 22 de julio, consiguió realizar una videollamada con Baidaa S., de la cual Spiegel conserva capturas de pantalla que ahora el diario ha examinado llegando a la conclusión de que Baidaa no estaba en Kisari. El día 25 de julio en una nueva videollamada entre ambos todo apunta a que el grupo de refugiados se encontraría en Kisari, pero el día 26 Baidaa S. informa al alemán de que han sido llevados a Turquía. El periódico griego EFSYN publica al día siguiente que los refugiados han sido devueltos en caliente a Turquía. Días más tarde Baidaa envía su nueva ubicación, a 40 km del islote, en la orilla turca del río pero en una pequeña zona que pertenece a Grecia. Nadie acude a su rescate. La noche del 9 de agosto Baidaa S. envía un mensaje de voz en el que relata que una pequeña de 5 años ha fallecido y que la vida de otro menor corre peligro. Spiegel da este testimonio por válido y, con las prisas por llevarse la exclusiva , publican un artículo en la web sin comprobar la veracidad de los datos. La prensa internacional se hace eco de la noticia a pesar de que, en ese momento, nadie sabe con seguridad el lugar en el que se encuentran los refugiados. Finalmente, el día 11, y gracias a un selfie enviado por Baidaa, se ubica al grupo en el islote de Kisari al que, según parece, llegaron gracias a una embarcación hinchable cuya procedencia nadie ha podido determinar. El día 15 fueron rescatados por las autoridades griegas y llevados al centro de refugiados de Fylakio. El caso se convierte en escándalo. La cobertura de los medios internacionales y nacionales sobre el caso generó una avalancha de críticas tanto fuera como dentro de las fronteras helenas. Notis Mitarakis, Ministro de Migraciones y Asilo de Grecia, informó al pleno del Parlamento sobre los datos reales con los que el gobierno contaba en ese momento y recalcó que no se había podido hallar una sola prueba que demostrase la veracidad de la historia de la muerte de la pequeña María. Pero era tarde, la opinión pública dejó de dar credibilidad a las declaraciones oficiales. En este clima de crispación, Syriza atacó duramente la política migratoria del gobierno conservador de Kyriakos Mitsotakis. ABC ha intentado sin éxito que el partido de izquierda radical diese su versión a la luz de las nuevas circunstancias. El Presidente turco, Tayyip Erdogan, aprovechó su intervención en la Asamblea General de Naciones Unidades para acusar a Grecia de «estar convirtiendo el Egeo en un cementerio, con sus devoluciones en caliente». Por su parte Grecia lleva meses denunciando, incluso ante la ONU, las maniobras de Turquía en la frontera del Evros, donde, el pasado mes de octubre, más de 90 refugiados fueron enviados a la frontera griega completamente desnudos. Aunque Spiegel publicó en sus artículos frases como «María tenía un carácter fuerte, estaba llena de sueños… le encantaban los cómics y quería ser una estrella de televisión» y el diario griego EFSYN publicase unas fotos de la menor con y sin vida durante el mes de agosto, en el islote no ha podido encontrarse el cadáver y, Maryam B. y Mohammad A., padres de la menor, no saben el lugar exacto donde la menor fue enterrada. Ambos, junto con sus cuatro hijos, están ahora en el campo de refugiados de Drama y hace unas semanas contaron a Spiegel que su hija murió en el islote debido a la picadura de un escorpión. No obstante, no tienen fotografías de ella y su nombre no figura en las listas que la ONG entregó al Tribunal Europeo de Derechos Humanos a finales de junio. Una foto, según Spiegel, tampoco puede ser considerada como prueba del fallecimiento el caso de que María existiera, al no saberse cuándo ni dónde fue tomada, o si la menor simplemente tenía los ojos cerrados. De momento no parece que la pequeña María existiera. Posiblemente fue un invento a la desesperada de los 38 refugiados que estaban hartos de ir de un lado para otro mientras los gobiernos se ponían de acuerdo en quién tenía que socorrerlos.