La carrera goleadora de Kylian Mbappé se ha detenido en seco en el tramo decisivo de la temporada. El astro francés acumula tres partidos sin marcar y apenas un gol en Liga en los últimos tres meses. Su último tanto fue ante el Alavés el 21 de abril, jalonado por dos goles en Champions frente al Bayern. Tres dianas en tres meses, un bagaje muy pobre para quien parecía destinado a romper récords históricos.
El impacto en el Real Madrid ha sido evidente. Hasta febrero, el equipo promediaba 2,26 goles por partido, con Mbappé responsable de casi la mitad. Desde entonces, la media cayó a 1,8 y el francés solo aportó el 8,3% de los tantos. Vinicius y Valverde han tenido que asumir el protagonismo ofensivo, mientras que Güler igualó los tres goles del galo en este último trimestre.
La caída no se explica por falta de intentos. Mbappé sigue rematando con la misma frecuencia, pero su efectividad se desplomó: del 24,7% de acierto en los primeros meses al 6,25% en el último tramo. Pasó de marcar cada 70 minutos a hacerlo cada 290. Una diferencia abismal que refleja su falta de claridad en el área rival.
El cambio de entrenador también influyó. Con Xabi Alonso firmó 31 goles en 26 partidos; con Arbeloa lleva 12 en 19. Vinicius, en contraste, revivió con el nuevo técnico: de seis goles en 27 encuentros a 16 en 26. La dinámica del vestuario ha cambiado y Mbappé parece haber perdido protagonismo en el esquema.
Un Pichichi en riesgo
La sequía ha descartado al francés de la lucha por la Bota de Oro y ha complicado su Pichichi. Aunque aún mantiene dos goles de ventaja sobre Muriqi, dilapidó una diferencia de ocho tantos en apenas semanas. Su candidatura se sostiene gracias a las rentas acumuladas en la primera mitad del campeonato.
Mbappé cerrará la Liga con 24 goles, lejos de los 31 que logró en su debut como madridista. Para igualar los 44 tantos de la temporada pasada necesitaría un hat-trick en la última jornada frente al Athletic, algo que parece improbable dado su estado actual.
En términos de minutos, sin embargo, sus registros mejoran respecto al curso anterior. Pese a la sequía, marca cada 86 minutos, frente a los 107,8 de la campaña pasada. Un dato que suaviza la percepción de su bajón, aunque no oculta la realidad de su falta de goles en el tramo decisivo.
El futuro inmediato dirá si esta sequía es solo un bache o el inicio de un cambio de tendencia. Mbappé sigue siendo un jugador diferencial, pero el Madrid necesita que recupere su instinto asesino para volver a soñar con títulos. El Pichichi puede salvar su temporada, pero la sensación es que se quedó corto respecto a lo que prometía. @mundiario
