Así lo ha destacado la tecnológica en un documento de preguntas y respuestas que ha puesto a disposición de los comerciales para que estén preparados ante la llegada del nuevo sistema operativo. En este se recoge que quien quiera volver a la anterior versión, y ya haya terminado el plazo de 10 días, tendrá que realizar una ‘instalación limpia’, es decir, formatear el equipo e instalar esta versión del sistema operativo de cero, lo que supondrá también tener que realizar una copia de seguridad de los datos y los archivos para no perderlos.
En el documento, además, se destaca que la posibilidad de actualizar a Windows 11 dependerá de las características del ordenador, es decir, de que sea compatible con la nueva versión. Algo que, según destaca la compañía, será posible en la mayoría de equipos que actualmente son compatibles con Windows 10.
Asimismo, Microsoft señala que la actualización de los ordenadores a Windows 11 arrancará a finales de año y seguirá desarrollándose durante 2022. La llegada del sistema operativo dependerá del dispositivo que vaya a recibir la actualización.

