Multa CNMC streamers: Ibai Llanos, Jordi Wild y Nachter sancionados

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia ha impuesto las primeras multas a streamers por publicidad encubierta tras estrenar un sistema automatizado de vigilancia: Ibai Llanos, Jordi Wild y Nachter deberán pagar entre los tres 2.877 euros por infracciones de la Ley General de Comunicación Audiovisual.

Claves de la operación

  • Multas irrisorias frente a ingresos millonarios. Los streamers sancionados generan cifras de negocio de hasta ocho millones de euros al año, lo que convierte las sanciones en apenas testimoniales.
  • Primera vez que se utiliza vigilancia automatizada. La CNMC ha contratado a la empresa portuguesa Primetag para rastrear de forma masiva la publicidad encubierta en redes como Instagram, TikTok y YouTube.
  • Un vacío legal que se cierra. La equiparación de los streamers con los prestadores de televisión tradicional abre la puerta a multas de hasta el 5% de la facturación anual.

Las sanciones se detallan en tres resoluciones distintas. A Ibai Llanos le han caído 568 euros (710 antes del descuento por pronto pago) por publicar varios vídeos en X durante La Velada con una marca de bebida sin identificar la comunicación comercial. Jordi Wild ha abonado 1.241,95 euros (1.543,44 originalmente) por emitir en YouTube combates de lucha extrema de su torneo Dogfight Wild Tournament sin la calificación por edades exigida. Nachter, por su parte, pagará 1.067,96 euros (1.779,94 antes de reconocer la responsabilidad) por promocionar antigripales sin cumplir los requisitos legales para la publicidad de medicamentos.

La CNMC ha dado un salto cualitativo en la supervisión de contenidos. El pasado 14 de julio formalizó tres contratos con la empresa portuguesa Primetag por un total de 32.800 euros para analizar durante doce meses las publicaciones de los usuarios de especial relevancia en Instagram, TikTok y YouTube. Hasta ahora, la vigilancia de la publicidad encubierta se realizaba de forma manual y esporádica. Con esta herramienta, el regulador busca identificar de forma masiva las comunicaciones comerciales no señalizadas, según consta en el portal de transparencia del organismo.

El encargo de Primetag se produjo pocas semanas después de que la CNMC requiriera —sin sancionar— a Sofía Suescun, Tamara Gorro, Peldanyos, Samantha Vallejo-Nágera y Lola Lolita por prácticas similares. Aquellos contenidos eran anteriores al criterio interpretativo de junio de 2025, por lo que no conllevaron multa, pero el mensaje fue claro: la publicidad encubierta en redes ya no pasará inadvertida.

Sanciones que no hacen mella en los ingresos de los creadores

Las multas son apenas testimoniales si se comparan con los ingresos que mueven estos creadores. La Velada del Año, el macroevento que Ibai Llanos organiza en solitario desde que rompió su sociedad con Gerard Piqué, generó en su quinta edición, en 2025, ingresos superiores a los ocho millones de euros: cinco millones en venta de entradas, cerca de tres en patrocinios y un millón adicional por suscripciones y publicidad en Twitch. Por su parte, Jordi Wild factura más de dos millones de euros al año a través de su productora, con un beneficio neto que ronda el millón y medio y que creció un 40% en 2024.

La desproporción se hace aún más evidente al contrastar las sanciones con las que recibe la industria farmacéutica por infracciones publicitarias comparables. El Tribunal Supremo confirmó en marzo de 2025 una multa de 90.001 euros a un laboratorio que omitió el precio de un medicamento en una comunicación dirigida solo a profesionales sanitarios. Nachter promocionó antigripales de venta libre directamente a millones de seguidores y pagó ochenta veces menos.

Las sanciones actuales rozan lo simbólico, pero la nueva vigilancia automatizada supone el primer paso hacia multas que podrían alterar el modelo de negocio de los grandes creadores de contenido.

La equiparación con la televisión y el futuro de la regulación publicitaria

La Ley General de Comunicación Audiovisual de 2022 equipara a los usuarios de especial relevancia con los prestadores de televisión tradicional cuando superan ciertos umbrales de ingresos, audiencia y actividad. Esta equiparación, que la CNMC ya venía reclamando desde ese mismo año, tiene una consecuencia directa: para las infracciones graves, las sanciones pueden alcanzar hasta el 5% de la facturación anual, con un tope de 750.000 euros. Mientras que un operador como Mediaset España lleva décadas sometido a controles estrictos, los streamers han operado en un limbo publicitario. La contratación de Primetag demuestra que la CNMC quiere cerrar esa brecha de manera definitiva.

La historia reciente muestra un goteo constante de advertencias. En 2022, el 77,75% de los perfiles analizados por el Ministerio de Consumo incumplía la obligación de identificar sus anuncios. Twitch, la plataforma principal de Ibai, carece de un sistema de control parental propio, lo que agrava la exposición de menores a contenidos no aptos. Desde esta redacción consideramos que la vigilancia automatizada es un paso necesario, pero su eficacia dependerá de la voluntad del regulador de aplicar sanciones proporcionales cuando se detecten infracciones graves, no las multas testimoniales de estos días.

La pregunta que queda abierta es si este sistema se traducirá en una aplicación más contundente de la norma o si, como ha ocurrido en otros sectores digitales, la capacidad sancionadora de la Administración se quedará corta frente a los ingresos multimillonarios de quienes operan en el filo de la legalidad.

La entrada Multa CNMC streamers: Ibai Llanos, Jordi Wild y Nachter sancionados aparece primero en Moncloa.