Nueve meses en el infierno: habla una víctima de los campos de reeducación chinos

Qelbinur Sidiq conoce el infierno porque ha estado allí. Para un millón de personas como ella, se encuentra en la provincia china de Xinjiang
y tiene el aspecto de un campo de reeducación.

Implementados por el Partido Comunista, estos centros forman parte de una política de represión contra etnias locales para la que gobiernos extranjeros y organismos internacionales reservan un epíteto en apariencia pretérito. «Genocidio». Qelbinur fue obligada a trabajar en dos de ellos y después, como mujer uigur, sometida a una esterilización forzo
sa. A través de una videollamada desde el purgatorio que ha encontrado en Europa revive unos días que, por más que duelan, se niega a dejar en el olvido.

Qelbinur nació en Urumqi hace 53 años. Allí trabajaba… Ver Más