Qelbinur Sidiq conoce el infierno porque ha estado allí. Para un millón de personas como ella, se encuentra en la provincia china de Xinjiang
y tiene el aspecto de un campo de reeducación.
y tiene el aspecto de un campo de reeducación.
Implementados por el Partido Comunista, estos centros forman parte de una política de represión contra etnias locales para la que gobiernos extranjeros y organismos internacionales reservan un epíteto en apariencia pretérito. «Genocidio». Qelbinur fue obligada a trabajar en dos de ellos y después, como mujer uigur, sometida a una esterilización forzo
sa. A través de una videollamada desde el purgatorio que ha encontrado en Europa revive unos días que, por más que duelan, se niega a dejar en el olvido.
Qelbinur nació en Urumqi hace 53 años. Allí trabajaba… Ver Más

