La oleada de protestas en Francia avanza imparable. En una decena de ciudades los incendios y saqueos hacen tambalearse el orden público. Los disturbios tienen lugar no solo en los barrios periféricos sino en el centro mismo de las ciudades. La violencia callejera extrema comenzó con la reacción airada de miles de manifestantes ante la muerte de un joven de diecisiete años de origen magrebí, al que la policía disparó el pasado martes durante un control. La indignación contra el Gobierno ha ido creciendo. Emmanuel Macron ha tenido que volver antes de lo previsto del Consejo Europeo y reforzar la seguridad interior. Cuando parecía que había dejado atrás las manifestaciones contra su reforma de las pensiones , el presidente vuelve… Ver Más
