Apenas ha dado sus primeros pasos en la Youth League y todavía no sabe lo que es debutar en la élite profesional, pero el nombre de JJ Gabriel se ha instalado con fuerza en el epicentro del mercado continental. Con apenas 16 años recién cumplidos en este mes de octubre, el prodigio de la cantera del Manchester United protagoniza una pugna de máxima rivalidad entre los colosos de nuestro fútbol. El Real Madrid y el FC Barcelona vuelven a verse las caras en los despachos por hacerse con los servicios de un adolescente cuyo futuro inmediato se ha convertido en uno de los grandes culebrones del fútbol europeo.
De acuerdo a la información publicada por José Félix Díaz, director del diario As, el conjunto azulgrana pareció tomar la delantera en la puja semanas atrás, especialmente a raíz de unas sesiones de entrenamiento del joven futbolista en instalaciones catalanas que muchos interpretaron como un guiño definitivo a la Ciudad Deportiva Joan Gamper. Sin embargo, el escenario ha dado un giro radical en las últimas horas tras los reportes surgidos desde las islas británicas, los cuales señalan que la balanza se inclina ahora favorablemente hacia la propuesta de Chamartín. Pese a este acercamiento, la cautela impera en ambas directivas antes de dar por cerrada la operación.
Según el reputado periodista, en las oficinas de Valdebebas recibieron el ofrecimiento formal del atacante hace varias semanas a través de sus intermediarios. La primera reacción de los servicios jurídicos del club blanco fue analizar exhaustivamente la viabilidad legal del movimiento, evitando incurrir en cualquier sanción vinculada a la estricta normativa de la Fifa sobre traspasos internacionales de futbolistas menores de edad. El primer requisito indispensable era aguardar a que el jugador soplara las 16 velas en los primeros días de octubre para poder dar validez contractual a cualquier acuerdo.
Las vías para sortear las trabas burocráticas y permitir su salida limpia de Inglaterra quedaron despejadas gracias a la ascendencia familiar del futbolista. La posesión de un pasaporte chipriota y los lazos de origen irlandés de su entorno directo facilitan que el atacante pueda mudarse a territorio español sin vulnerar el reglamento comunitario. Una vez garantizado el blindaje legal, la cúpula ejecutiva merengue procedió a contactar formalmente con Old Trafford para entablar las conversaciones pertinentes.
La directiva que encabeza Florentino Pérez actuó de cara en todo momento con la dirigencia del Manchester United, notificando su firme interés por el atacante y mostrando total predisposición para negociar una compensación económica acordada por el traspaso. Los informes técnicos que manejan los ojeadores blancos son unánimes y empujan con entusiasmo hacia su contratación, considerándolo un talento generacional. Sin embargo, en el club se han fijado un límite financiero innegociable para no quebrar la escala salarial de su estructura formativa.
La exigencia del millón de euros y la carrera continental
La pelota se encuentra ahora en el tejado del futbolista y de sus representantes, que están evaluando la propuesta definitiva enviada desde Madrid. En la entidad blanca tienen la convicción de haber dado todos los pasos necesarios y justos para incorporar a una pieza llamada a marcar época, pero rechazan cualquier etiqueta de favoritos absolutos. Desde Valdebebas confirman que aún no tienen una respuesta oficial sobre la mesa, si bien confían en que la resolución final no se dilate demasiado en el tiempo debido a la urgencia de inscribir al jugador.
Por su parte, el Manchester United asume con resignación que retener a su mayor perla de la academia resulta una misión prácticamente imposible ante los cantos de sirena exteriores. De acuerdo a As, la principal obsesión de los Red Devils radica en evitar que su canterano refuerce a un rival directo de la Premier League, por lo que ven con mejores ojos una salida hacia el extranjero. En esa carrera internacional también ha irrumpido con fuerza el Bayern Múnich, aunque el conjunto bávaro no ha logrado por ahora una respuesta positiva de los allegados del jugador.
El gran escollo que frena el desenlace de la operación reside en las altísimas pretensiones económicas que exige el entorno de JJ Gabriel. Según informan diversos rotativos británicos, el juvenil solicita un salario que ronda el millón de euros anuales, cifras totalmente desorbitadas y fuera de mercado para un futbolista de su edad que ni siquiera ha dado el salto al fútbol profesional. El Real Madrid no está dispuesto a hipotecar la armonía de su vestuario de ‘La Fábrica’ accediendo a semejante petición salarial.
Esa exigencia de élite no es casual, sino el reflejo de la ambiciosa hoja de ruta trazada por su círculo familiar desde sus primeros toques al balón. Siendo hijo de un exfutbolista profesional, su padre identificó de inmediato las cualidades diferenciales de su pupilo y orientó su formación para convertirlo en una estrella mundial a corto plazo. Esa ambición desmedida y la determinación de triunfar explican en gran parte su decisión de cortar amarras con el United sin haber debutado con el primer equipo.
El culebrón de JJ Gabriel encara su recta definitiva con el Real Madrid firme en su postura de no cometer locuras financieras por una promesa adolescente. El pulso con el Barcelona y la presión de los grandes de Europa añaden pimienta a una subasta donde el club blanco ya ha fijado su postura final. Si el atacante de Mánchester desea vestir de blanco, deberá ajustarse al marco económico dictado por Valdebebas; de lo contrario, el talento inglés tendrá que explorar otros destinos dispuestos a satisfacer sus millonarias pretensiones. @mundiario
