La pregunta resulta cada vez más inevitable. ¿Qué hace Sergio Arribas todavía jugando en Segunda División? A sus 24 años viene de ser el máximo goleador de LaLiga Hypermotion con 26 tantos, a los que añadió siete asistencias, y ha demostrado durante tres temporadas que su techo parece estar bastante por encima de la categoría de plata. Sin embargo, el nuevo curso ha comenzado y el madrileño sigue vistiendo la camiseta del Almería.
No es precisamente porque falten pretendientes. Su rendimiento ha provocado que prácticamente toda Primera haya preguntado en algún momento por su situación y su nombre también circula desde hace meses por diferentes mercados europeos. Este verano, Benfica y Ajax son los dos equipos que aparecen con mayor fuerza. El conjunto portugués ya inició contactos con el entorno del jugador, mientras que en Ámsterdam tanto Míchel como Jordi Cruyff han mostrado interés en incorporarlo. Por ahora, eso sí, ninguna operación está avanzada.
Su permanencia en Segunda tampoco responde a una falta de experiencia en la élite. Arribas llegó precisamente al Almería en 2023 para jugar en Primera después de abandonar el Real Madrid. En aquella primera temporada disputó 34 partidos de Liga, marcó nueve goles y dio cuatro asistencias pese al descenso del conjunto andaluz. Ya había dado entonces muestras suficientes para pensar que podía asentarse en la máxima categoría.
El descenso cambió el escenario. Arribas permaneció en Almería con el objetivo de regresar a Primera y el club se quedó a las puertas del ascenso. Volvió a intentarlo la pasada temporada y respondió con la mejor campaña de su carrera: 26 goles y siete asistencias, convirtiéndose en el máximo goleador de Segunda y en uno de los jugadores más determinantes de toda la competición. El ascenso volvió a escaparse y, por tercera campaña consecutiva, Arribas aparece ahora en una categoría que parece habérsele quedado pequeña.
Pero existe también una explicación económica. El Almería adquirió en 2023 el 50% de los derechos del futbolista al Real Madrid por alrededor de seis millones de euros, mientras el conjunto blanco conservó la otra mitad. Eso condiciona cualquier negociación: si mañana llegase una oferta de 30 millones, el Almería no ingresaría íntegramente esa cantidad, sino que aproximadamente la mitad correspondería al Madrid. Por eso una venta por una cifra relativamente baja resulta mucho menos atractiva para los andaluces.
De hecho, el Almería ya estuvo muy cerca de hacer caja con Arribas. Durante el verano de 2025, el Al-Ahli saudí llegó a manejar una operación de unos 28 millones de euros, acompañada de un contrato que habría permitido al futbolista ingresar alrededor de diez millones netos. El traspaso no se frustró por una negativa del madrileño: Arribas era la segunda opción para esa posición y el club saudí terminó cerrando a su primera alternativa. Fue una oportunidad enorme que desapareció sin que el jugador pudiera decidir realmente sobre ella.
También existe un componente personal que ayuda a comprender por qué Arribas nunca ha forzado una salida. El propio jugador reconoció a finales de 2025 que él y su familia están “muy a gusto” en Almería, una ciudad en la que se ha asentado desde su llegada y donde se ha convertido en uno de los referentes del equipo. No estamos ante un futbolista desesperado por marcharse ni dispuesto a aceptar cualquier destino únicamente para abandonar Segunda.
Ese equilibrio explica buena parte de su situación. Arribas tiene contrato hasta 2029, está cómodo, el Almería no necesita regalar a su mayor activo y compartir el 50% de una futura venta obliga a esperar una propuesta realmente importante. El jugador, por su parte, tampoco parece dispuesto a precipitar una decisión. El resultado es una situación poco habitual: uno de los futbolistas más determinantes de Segunda sigue esperando la operación adecuada para dar un salto que deportivamente parece más que justificado.
Ahora Benfica y Ajax pueden terminar desbloqueando el escenario. El mercado permanece abierto hasta el 1 de septiembre y el propio García Pimienta reconoció este viernes que Arribas “puede jugar en Primera División” y que resulta “muy apetecible” para otros equipos. Mientras llega esa oferta, el entrenador seguirá utilizándolo: fue titular en la primera jornada ante el Eldense y recibió una sonora ovación al abandonar el terreno de juego. Quizá fuese una despedida. O quizá Arribas tenga que seguir respondiendo durante algunas semanas más a una pregunta que cada temporada resulta más difícil de contestar: ¿qué hace todavía en Segunda División? @mundiario
